Un 48% de las personas…

Un 48,3 por ciento de las personas con discapacidad trabaja gracias a las tecnologí­as adaptadas que utiliza en su puesto de trabajo, en la mayorí­a de los casos combinadas con herramientas informáticas o tecnológicas convencionales. Así­ se desprende del informe «Discapacidad y Tecnologí­a» que ha elaborado la Fundación Adecco con motivo de la celebración el próximo 15 de julio del Dí­a Internacional de las Tecnologí­as Apropiadas, término que se refiere al uso de aquellas herramientas que apuestan por la sostenibilidad y no suponen un gasto elevado.

El documento analiza cómo la tecnologí­a ayuda a las personas con discapacidad a desenvolverse en su vida personal y profesional para lo que ha entrevistado a 500 personas con discapacidad fí­sica o sensorial de todas las regiones de España.

Del total de encuestados, el 35 por ciento tiene empleo, la mayorí­a de ellos tiene discapacidad fí­sica (55,8 por ciento), seguidos de personas con discapacidad visual (28,5 por ciento), auditiva (8,9 por ciento) y los que tienen pluridiscapacidad (6,8 por ciento).

Según el informe, en los últimos años ha habido un «avance exponencial» en el terreno de la nuevas tecnologí­as, de hecho «se han puesto al servicio» de las personas con discapacidad.

Como ejemplos, la Fundación Adecco destaca que para las personas con discapacidad fí­sica se han adaptado mesas regulables en altura y teclados con teclas de gran tamaño, ente otros, mientras que para los discapacitados visuales y auditivos existen pantallas de gran formato o intérpretes de lengua de signos.

No obstante, un 51,7 por ciento de los encuestados no utiliza este tipo de tecnologí­as en su entorno laboral, aunque un 20 por ciento sí­ maneja herramientas informáticas convencionales.

Si se segmentan las cifras por tipos de discapacidad, se observa que las tecnologí­as adaptadas son mayoritariamente usadas por personas con discapacidad sensorial (65 por ciento).

La tecnologí­a adaptada más habitual en los entornos laborales es la pantalla de gran formato (53 por ciento), seguida de la lupa aumentativa (45 por ciento) y los teclados de gran tamaño o con cobertor (43 por ciento).

Con respecto a quienes no trabajan, un 68 por ciento afirma que utiliza tecnologí­as adaptadas en su vida personal y, de ellos, un 90 por ciento tiene claro que han mejorado su calidad de vida.

En el ámbito de las tecnologí­as convencionales, el informe revela que éstas también son utilizadas por las personas con discapacidades fí­sicas o sensoriales.

Así­, el 95 por ciento de los encuestados tiene móvil, el 88 por ciento cuenta con ordenador y un 28 por ciento emplea tabletas.

De todo ello se desprende que, en términos generales, las personas con discapacidad son usuarios muy activos en lo que a nuevas tecnologí­as se refiere.

Preguntados por cuál es la principal barrera que encuentran para acceder a ellas, la respuesta del 68 por ciento de los encuestados es que encuentra obstáculos económicos, mientras que un 17 por ciento menciona otro tipo de barreras, como la falta de conocimientos y habilidades de manejo.