Investigan el uso de un…

Los neurólogos han creí­do durante mucho tiempo que el tejido cicatricial formado por las células gliales -células que rodean las neuronas del sistema nervioso central- impide que las células nerviosas dañadas vuelvan a crecer tras una lesión cerebral o de la médula espinal, por lo que se ha asumido que si hubiera una manera de eliminar o contrarrestar ese tejido cicatricial, las neuronas lesionadas podrí­an repararse de forma espontánea.

Un nuevo estudio demuestra que esta suposición podrí­a haber estado impidiendo la investigación sobre la reparación de lesiones de la médula espinal. En una investigación con ratones, realizada por los cientí­ficos de la Universidad de California-Los íngeles (UCLA), en Estados Unidos, Michael Sofroniew y sus colegas, encontraron que el tejido cicatrizal glial que se forma después del daño de la médula espinal en realidad podrí­a favorecer la regeneración de las células nerviosas. El trabajo, publicado en la revista ‘Nature’, en última instancia podrí­a conducir a nuevos enfoques para reparar lesiones catastróficas de la médula espinal. «Durante 20 años, hemos aplicado tecnologí­as para prevenir la cicatrización glial con la esperanza de promover la regeneración, reparación y recuperación de las fibras nerviosas, pero nunca se habí­a observado un efecto positivo –señala Sofroniew, profesor de Neurobiologí­a en la Escuela David Geffen de Medicina en UCLA–. Ahora nos encontramos con que la interrupción de cicatrices gliales en realidad perjudica la regeneración de fibras nerviosas que puede estimularse por factores de crecimiento especí­ficos». La médula espinal es un cable grueso de proyecciones nerviosas llamadas axones que van desde el cerebro a activar los músculos y desde los órganos sensoriales al cerebro para proporcionar retroalimentación. A diferencia de los nervios periféricos, que hacen crecer de nuevo axones cuando se dañan, las neuronas maduras de la médula no vuelven a desarrollar axones en la parte del cuerpo donde se ha producido la lesión –como cuando se corta o estruja la médula espinal– lo genera parálisis debajo de la lesión.