Una investigación clí­nica abre la…

Un equipo de investigadores de la Universitat Autónoma de Barcelona (UAB) ha logrado por primera vez curar por completo la diabetes tipo 1 en perros mediante una terapia génica de una sola aplicación que supone un importante avance en lo referente a la búsqueda de fórmulas y claves para su tratamiento en humanos.

 

El estudio, publicado en la revista ‘Diabetes’, acerca, precisamente, la investigación a la terapia con humanos dados los buenos resultados obtenidos en los perros tratados, que recuperaron su estado de salud, dejaron de sufrir los sí­ntomas de la enfermedad durante cuatro años sin reaparecer en caso alguno secuelas o complicaciones secundarias.

En concreto, la terapia se basa en la aplicación en el músculo de las patas traseras de los animales de dos genes, uno para expresar el gen de la insulina y el otro una encima -glucoquinasa-, que permiten regular la captación de glucosa en sangre, cuya actuación simultánea actúa como un sensor de glucosa. «Podrí­amos decir que el músculo se convierte con la terapia génica en una especie de páncreas substitutorio’, afirmó la directora de la investigación, Fí tima Bosch, quien ha explicado que la terapia se basa en manipular el músculo esquelético del perro a través de dos genes para que capte la glucosa y disminuya los niveles elevados en un único tratamiento a lo largo de la vida.

De hecho, este tipo de terapia sustitutoria ya fue probada por los investigadores en ratones y, tras los resultados con los perros, ahora el equipo quiere ponerlo a prueba con perros domésticos con diferentes perfiles para ajustar las dosis, lo que abrirá las puertas al estudio clí­nico con humanos.

Asimismo, Bosch destacó la seguridad y efectividad del tratamiento, ya que la transferencia de los dos genes al músculo se realiza con una nueva generación de vectores -denominados adenoasociados- que derivan de virus no patógenos ampliamente utilizados en terapia génica.

Por último, se calcula que unos 300 millones de personas están afectadas por diabetes en el mundo, de las cuales entre el 5% y el 10% es de tipo 1, que es la que genera hiperglucemia, por lo que la terapia también serí­a aplicable en estadios muy avanzados de diabetes tipo 2, según concluyó Bosch.