Mejor tasa de supervivencia en…

Una evaluación rigurosa de las tasas de supervivencia ha demostrado que los pacientes con cáncer de próstata localizado –la forma más común de cáncer de próstata– tienen una mejor oportunidad de supervivencia si se tratan con cirugí­a que con radioterapia.

Estas conclusiones son válidas incluso teniendo en cuenta el tipo de radiación y la agresividad del cáncer. Este meta-análisis de la literatura publicada, cuyos resultados se publican en la revista ‘European Urology1’, comparó la cirugí­a y la radioterapia para el cáncer de próstata localizado. Según el autor principal del trabajo, el doctor Robert Nam, del Centro de Cáncer Odette del Instituto de Investigación Sunnybrook de la Universidad de Toronto, en Canadá, en el pasado los resultados de los análisis que compararon ambos tratamientos han sido confusos por sus métodos. “Hemos evaluado todos los datos de buena calidad que comparan la cirugí­a y la radioterapia y los hallazgos son bastante concluyentes: en general, la cirugí­a tiene mejores resultados en cuanto a las tasas de mortalidad que la radioterapia. Sin embargo, hay momentos en que los que la radioterapia puede ser más apropiada que la cirugí­a, por lo que es importante que el paciente analice las opciones de tratamiento con su médico”, explica. Cáncer de próstata localizado -en el que el cáncer está confinado a la próstata- supone alrededor del 80 por ciento de los cánceres de próstata. Cerca de 400.000 hombres son diagnosticados con cáncer de próstata cada año en Europa, lo que significa que alrededor de 320.000 sufrirán de cancer de próstata localizado. La forma más común de tratamiento de los cánceres de próstata localizado son con radioterapia o con cirugí­a y la elección de cualquiera de los dos varí­a según el paí­s. Por ejemplo, en Inglaterra y Gales, la radioterapia se utiliza con más frecuencia que la cirugí­a, por lo que los investigadores realizaron un meta-análisis (un análisis de estudios) que comparó 19 trabajos incluyendo hasta 118.830 pacientes que habí­an sido sometidos a tratamiento con cirugí­a o radiación. El análisis tuvo en cuenta una variedad de estudios que compararon diferentes parámetros (como la duración de la evaluación) y 15 de ellos compararon a pacientes que murieron de cáncer de próstata después de la cirugí­a o la radiación, encontrando que cuanto más duraban los estudios, los pacientes tení­an el doble de probabilidades de morir de cáncer de próstata después de ser tratados con radiación frente a la cirugí­a. Diez de los estudios también analizaron la mortalidad general (donde la causa de la muerte no era necesariamente el cáncer de próstata) y detectaron que los pacientes tratados con radiación presentaban alrededor de 1,5 veces más probabilidades de morir antes que los que se sometieron a cirugí­a.

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