Estudian los beneficios de la…

El componente motivador del juego y la práctica ensayo-error que permiten algunas tecnologí­as son las bazas principales que han llevado a la investigación de cómo la Wii de Nintendo puede redundar en beneficio de la motricidad de niños con discapacidad.

 

La Asociación para la Investigación en la Discapacidad Motriz (AIDIMO), entidad sin ánimo de lucro con sede en Zaragoza, ha puesto en marcha un proyecto que utiliza juegos de esta consola para tratar de mejorar la eficacia de los tratamientos que siguen los pequeños y, a partir de estas experiencias, desarrollar una unidad de asesorí­a en juegos terapéuticos destinada a niños con discapacidad motriz. «La introducción de las nuevas tecnologí­as en la vida de estos niños nos parece un tema importante, no solo porque se han convertido en un elemento de uso diario, sino porque tienen un componente motivador que permite hacer la terapia divertida», comentan desde AIDIMO.

El proyecto se ha iniciado para usuarios de la propia entidad, pero está abierto gratuitamente a niños con discapacidad de otros centros o colegios. Cada pequeño recibe ocho sesiones adaptadas a sus necesidades y habilidades actuales en las que «se trabajan cuestiones como las transferencias de peso, cargas de un hemicuerpo a otro o la coordinación óculo-manual», explica Elena Lecha, fisioterapeuta coordinadora del proyecto.

Por ejemplo, en una de las sesiones, uno de los pequeños, sentado sobre una plataforma, balancea lateralmente su cuerpo para hacer mover un columpio que va capturando estrellas. «De momento utilizamos juegos sencillos que ya están en el mercado adaptados a cada niño, pero esperamos desarrollar una app especí­fica en el futuro para ellos», comenta Lecha.

Para valorar la efectividad de esta metodologí­a lúdica, se hace una evaluación del niño al inicio y al final de las sesiones con una plataforma de presiones que marca dónde ejerce los puntos de apoyo y cómo han evolucionado después de la terapia. «Hay niños que tienen una tendencia a fijarse en una posición», comenta Lecha. Con esta terapia «hacen un entrenamiento de todas las reacciones de balance, por lo que mejoran su equilibrio y se intenta que consigan una posición mucho más simétrica, estando sentados o de pie», explica la especialista.