El 69% de españoles apuesta…

El 69 por ciento de los españoles se declara partidario de cumplir la promesa de la Unión Europea de incrementar la ayuda al desarrollo en los próximos años, si bien un 70 por ciento de los encuestados admite no contribuir de manera individual a la ayuda a los paí­ses en desarrollo, según los datos de un eurobarómetro publicado este lunes por la Comisión Europea.

En concreto, el 43 por ciento de los españoles apoya que la UE cumpla su compromiso y otro 26 por ciento aboga por ir más allá y que la aportación comunitaria supere las expectativas prometidas. De manera general, los europeos también son partidarios de mejorar la ayuda al desarrollo de manera mayoritaria (67 por ciento).

 

Así­, para el 75 por ciento de los españoles preguntados y el 64 por ciento de los europeos afirman que este tipo de ayuda debe ser una «prioridad» para la Unión Europea. Preguntados por si debe serlo también para los Gobiernos nacionales, la respuesta también es mayoritariamente positiva, aunque con un porcentaje menor: 57 por ciento en el caso de los españoles y 45 por ciento en el de los europeos.

La salud (45 por ciento) y la educación (43 por ciento) son las áreas identificadas por los españoles como aquellas en las que se debe centrar la ayuda en los paí­ses vulnerables; mientras que la paz y seguridad es prioritaria para el 25 por ciento de los encuestados en España. Sólo un 4 por ciento de los españoles y un 7 por ciento de los europeos cree que los fondos deberí­an centrarse en cuestiones ligadas a la migración.

A la hora de valorar las contribuciones individuales de los encuestados, apenas un 24 por ciento de los españoles y un 29 por ciento de los europeos dice que aporta dinero a alguna organización, como ONG o asociaciones benéficas, que ayudan a los paí­ses en ví­as de desarrollo.

En la misma lí­nea, el 70 de los españoles revela que no participa con ningún tipo de ayuda en la lucha contra la pobreza, una posición secundada por el 64 por ciento de los europeos. Tampoco estarí­an dispuestos a pagar más por productos o alimentos procedentes de paí­ses vulnerables para ayudarles el 52 por ciento de los españoles, ni el 48 por ciento de los europeos.