La supervivencia de un paciente…

Los pacientes que reciben donaciones de una persona viva tienen una supervivencia mayor que los que lo han recibido por parte de un muerto. Esto es debido a los tratamientos preventivos que consiguen mejorar el estado del riñón en los donantes vivos, según nefrólogos.

De esta manera y con el objetivo de aumentar el número de donantes vivos de riñón, que actualmente se sitúa en torno al 12% de toda la actividad de trasplante renal, la Sociedad Española de Nefrologí­a (SEN), la Sociedad Española de Enfermerí­a Nefrológica (SEDEN), la Federación Nacional de Asociaciones para la Lucha Contra las Enfermedades del Riñón (ALCER) y la Sociedad Española del Trasplante (SET), presentan la campaña ‘Donar es recibir’. Los nefrólogos se han propuesto con esta actividad alcanzar los 60 donantes por millón de habitantes.

Por otro lado, los especialistas aseguran que el trasplante de donante vivo puede ser una modalidad que ahorra un tratamiento de diálisis y, por tanto, mejora la calidad de vida del trasplantado. En concreto-afirman-la donación de vivo da mayores posibilidades de que el paciente pueda evitar iniciar la diálisis y, por ello, llegar más rápidamente y en mejores condiciones al trasplante. Además, el beneficio no es sólo para el receptor sino para todos los pacientes subsidiarios de un trasplante renal al no competir por los órganos de los donantes fallecidos.

Incrementar estas donaciones es muy importante, en especial para algunos colectivos de pacientes, como los enfermos jóvenes y los niños con enfermedad renal, cuya probabilidad de optar a órganos de pacientes es muy baja debido a la edad de esos donantes. Se da la circunstancia, además, que los niños son quienes más rápidamente precisan un riñón para poder desarrollarse y crecer de forma adecuada, por lo que la donación en vida aporta en estos casos un valor añadido y la posibilidad de desarrollarse como cualquier persona, precisan los especialistas.

«España es lí­der mundial en donación de cadáver, pero un buen sistema de trasplantes debe desarrollar también la opción de donación en vida», comenta el presidente de ALCER, Alejandro Toledo, tras matizar que el punto de partida es «mejor que el de Estados Unidos y los paí­ses del norte de Europa porque a pesar de estar por debajo de ellos en donación de vivo, la tasa de donación de cadáver en España permite proporcionar órganos para todas las patologí­as humanas y además, la donación en vida –que sólo es posible en riñón y algo en hí­gado– está subiendo», ya que se ha registrado un incremento de un 30 por ciento entre el año 2010 y el 2011.

Ahora bien, según ha recordado la representante de la SEDEN, Maribel Delgado, no todas las personas pueden ser donantes en vida ya que está prohibido este acto a los menores de edad, a aquellos que tienen un problema renal o cardiovascular, elevado peso o, incluso, que sean pacientes con alguna deficiencia fí­sica o mental que impida dar el consentimiento libremente.

Por último, el presidente de ALCER ha avisado de que la asignatura pendiente que tiene España en estos momentos es la prevención ya que, según ha asegurado, si se realizan unos buenos tratamientos preventivos se consigue ralentizar el desarrollo de la enfermedad. «Muchos pacientes evitarí­an pasar por diálisis si de alguna manera hubieran tenido una información en un estadio temprano que pudieran optar por ese tratamiento», matiza para zanjar asegurando que la ambición es conseguir «60 donantes por millón».