La lengua de signos gana…

La lengua de signos ha experimentado un crecimiento en España durante los últimos años, con mayor presencia en las cadenas de televisión y más de 20.000 personas oyentes que han recibido cursos de formación. Sin embargo, todaví­a cuenta con una «grave carencia» en el cine comercial y aspira a avanzar todaví­a más en el ámbito educativo. Así­ se puso de manifiesto este martes durante la presentación en la Biblioteca Nacional de Madrid de un informe sobre la situación de la lengua de signos española, editado por el Real Patronato de la Discapacidad y cuyo contenido puede consultarse en las páginas web del Real Patronato y de la Confederación Nacional de Personas Sordas de España (CNSE).

El informe ve la luz apenas cinco dí­as antes de que este domingo, 14 de junio, se celebre el Dí­a Nacional de las Lenguas de Signos Españolas, que el Consejo de Ministros aprobó de forma oficial hace un año y que por primera vez se celebra ahora en todo el territorio nacional.
La directora del Centro de Normalización Lingí¼í­stica de la Lengua de Signos Española, Mª Luz Esteban, expuso que el informe se ha realizado con una metodologí­a «integradora» a partir de diferentes investigaciones. Una de las conclusiones es el «desequilibrio territorial que existe en nuestro paí­s y que repercute en cómo se implanta» la lengua en el conjunto de España.

Esteban señaló que la situación laboral que tienen los profesionales de la lengua de signos es de poca estabilidad y señaló que en España hay un ratio de 1 intérprete por cada 36 personas sordas, mientras que en otros paí­ses el ratio es de 1 por cada 10.

Como aspecto positivo, aplaudió que «la presencia de lengua de signos en el medio televisivo ha ido a más» durante los últimos años, lo cual representa una mejora de la accesibilidad de este colectivo a los contenidos audiovisuales y a la vez «un reconocimiento a esta lengua y su cultura».

Esteban abogó por «potenciar contenidos de calidad signados» en las televisiones y lamentó que en el cine todaví­a existe una «grave carencia sobre esta lengua» porque, a pesar de que existe un cine producido por personas sordas, su presencia en el circuito comercial «es muy escasa». Aseguró que este es uno de los grandes retos de la lengua de signos para el futuro porque en la medida en que se incorpore al mundo del cine «lograremos mayor impacto» en la población. En este sentido, proclamó que la lengua de signos «nos transmite la belleza humana» y que protegerla es velar al mismo tiempo «por las personas sordas y sordociegas».