El Cermi denuncia 'muchos casos'…

Primer plano de AshleyAna Peláez, comisionada de Género del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi), denunció este martes, Dí­a Internacional del Niño, la aplicación, en «muchos casos», de un tratamiento anticrecimiento a niñas con «capacidad muy reducida» de movilidad y de comunicación en varios paí­ses del mundo.

El tratamiento en cuestión es el denominado ‘Ashley’, el nombre de la primera niña que lo recibió en 2007 en Estados Unidos, y consiste, según explicó Peláez, en «detener el desarrollo» de niñas «con capacidad muy reducida» de movilidad y comunicación para que las caracterí­sticas propias del cuerpo adulto, como la sexualidad, no causen problemas a sus cuidadores y «estén mejor atendidas».

Lo que se hace con ellas, entonces, es esterilizarlas a base de un «fuerte tratamiento hormonal» que acaba, por ejemplo, con sus botones mamarios y las deja en la niñez para siempre, detalló Peláez en su intervención en un seminario sobre ‘Violencia contra las mujeres con discapacidad’, organizado por el Cermi de la Comunidad de Madrid y celebrado este martes en la capital de España.

A juicio de la comisionada de Género del Cermi, siempre, pero especialmente hoy, Dí­a Internacional del Niño, «hay que denunciar la aplicación de estos tratamientos como máxima forma de violencia hacia las niñas con discapacidad», aunque la decisión de llevarlos a cabo venga de los padres, que lo hacen siempre por lo que creen el bien de sus hijos.

«No culpo a la familia, culpo al sistema por permitir que exista este tipo de asesoramiento médico», prosiguió Peláez, que forma parte del Comité de Derechos de las Personas con Discapacidad de Naciones Unidas.

En su intervención, la representante del Cermi Estatal aludió también a la situación de las niñas con discapacidad en España, donde, aseguró, existen casos de abusos sexuales, sobre todo en menores de edad con discapacidad intelectual.

Estos abusos, dijo, se dan en las escuelas, pero también en el entorno familiar directo y en centros de atención, lo que ocurre es que hasta ahora nadie ha sido lo suficientemente hábil como para convencer a las autoridades y a la sociedad en general de que este tipo de violencia existe realmente y hay que abordarla.

Para mejorar la situación de las niñas con discapacidad, como la de las mujeres, es necesaria la acción de múltiples actores, ya que la violencia que se ejerce sobre ellas es «estructural», finalizó la comisionada de Género del Cermi.

El seminario ‘Violencia contra las mujeres con discapacidad’ contó con la asistencia de unas 160 personas de 67 asociaciones de toda españa y con la participación de activistas y representantes del sector de la discapacidad y de la administración madrileña.