Un acuario de Moscú suspende…

Una escuela de educación especial de la capital moscovita organizó una visita al acuario de Moscú, en concreto al Acuario del centro comercial Rí­o, para poder llevar a los niños del centro a disfrutar de la experiencia. Dado que a mediados de marzo los colegios rusos tienen vacaciones, el centro de educación especial reservó a principios de año las plazas, de forma que se evitase un problema de aforo completo.

Unos dí­as antes, un responsable del citado colegio llamó al acuario para confirmar la visita y cerrar los detalles relativos al pago. Todo estaba organizado, se harí­an grupos de 8 niños que irí­an acompañados de sus padres o de sus terapeutas, como es lógico a los niños se les habí­a anticipado al visita, de hecho habí­an hecho pinturas y dibujos relativos al mundo submarino, todos estaban muy contentos.

Durante la conversación telefónica mantenida entre la responsable del centro y el acuario, se comentó que los grupos tení­an esa conformación poco habitual dado que los niños tení­an autismo. Y pareció que la palabra autismo disparase algún mecanismo especial, ya que la responsable de grupos del acuario a parte de preguntar qué era eso del autismo dijo que debí­a comentar el tema con un supervisor. Y que se informarí­an de qué era eso del autismo. Ya que a pesar de que la profesora del centro le explicó en pocas palabras lo que era, no pareció ser bien comprendido.

En la siguiente conversación mantenida con el acuario la respuesta fue demoledora. Los niños no podí­an visitar las instalaciones, si acaso, podí­an ir fuera del horario normal de visitas, ya que según la postura del acuario «a los visitantes no les gusta ver minusválidos, ya que dan mucha pena». A pesar de los intentos infructuosos por parte de la responsable del centro educativo solo se obtuvo una respuesta negativa.

Pero este incidente quizá no habrí­a tenido mayor repercusión si no fuese porque Yana Waldberg, la madre de uno de los niños, no lo hubiese publicado en su muro de Facebook. Este hecho motivó que diversos medios de comunicación publicasen la noticia, y habida cuenta del reciente revuelo organizado por la compañí­a aérea Vladivostok Air que le negó el embarque a un adolescente con una discapacidad, esta información causó una gran indignación entre muchas personas, tanto que propusieron boicotear el citado acuario.

Habida cuenta del alcance que esta noticia supuso, Gevorg Grigoryan -director del acuario- negó que esto fuese cierto. Incluso se ofreció el mismo como anfitrión para los niños en una nueva visita. Aunque también agregó que recomienda que esta visita se realice a partir de las 8 de la mañana (El horario de apertura al público son las 10), ya que de esta forma los niños estarán más cómodos y no tendrán que pasar calor ni aglomeraciones.

Además, según las declaraciones del director del acuario, ya tuvieron un incidente a consecuencia del aire viciado que hizo que una persona con discapacidad se desmayase. En ningún momento se citó qué tipo de sistema de ventilación dispone el acuario, tan solo que las aglomeraciones generan una atmósfera muy cargada. En cualquier caso, los niños no pudieron realizar la visita y a dí­a de hoy ésta tampoco se ha llevado a cabo.