Reclaman más fondos para pruebas…

La Confederación Española de Asociaciones de Familiares de Personas con Alzheimer y Otras Demencias (CEAFA) reclamará a las autoridades sanitarias, tanto a nivel nacional como autonómico, la necesidad de destinar fondos para garantizar que los pacientes con Alzheimer puedan ser evaluados correctamente y recibir un diagnóstico certero, y así­ poder proceder en consecuencia con los tratamientos oportunos.

“Nos reuniremos con los principales lí­deres polí­ticos – dijo el presidente de CEAFA, Koldo Aulestia – para reclamar la necesidad de Plan Nacional de Alzheimer donde se reconozca la importancia del diagnóstico precoz y certero para garantizar que los pacientes tienen los tratamientos adecuados. Esto tiene una enorme importancia no sólo para los pacientes y sus familias, sino para toda la sociedad, que se beneficiará no solo de una mejor atención especializada sino también desde el punto de vista económico”. La necesidad de una acción urgente fue la conclusión de la jornada organizada por CEAFA y en la que participaron los representantes de sus Federaciones Autonómicas y Asociaciones Uniprovinciales junto a tres especialistas lí­deres en Neurociencia y Medicina Nuclear: Guillermo Garcí­a Ribas, Javier Arbizu y Pablo Martí­nez-Lage.

En el centro del debate, los beneficios que proporcionan los marcadores diagnósticos innovadores que pueden detectar el biomarcador de la enfermedad de Alzheimer. En determinadas categorí­as de pacientes, de hecho, la información sobre la presencia o ausencia de la densidad de la placa neurí­tica del beta-amiloide , el biomarcador de la enfermedad de Alzheimer, es crí­tica para elegir un tratamiento adecuado y, aún más importante, para evitar efectos secundarios en individuos con tratamiento inadecuado. “Hoy ”“ dijo Guillermo Garcí­a Ribas, Director del Servicio de Neurologí­a de la Unidad de Enfermedades Neurodegenerativas del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid – nuestro diagnóstico clí­nico, basado en evaluaciones neurológicas y neuropsicológicas y de neuroimagen estructural podrí­a predecir el proceso patológico en aproximadamente 4 de cada 5 pacientes.

Nuestras previsiones son peores en pacientes con presentaciones clí­nicas atí­picas (por ejemplo, ausencia de deterioro de la memoria), jóvenes (convencionalmente, menores de 65 años de edad), o manifestaciones conductuales prominentes. Saber la causa exacta en estos casos es importante para los planes de manejo, no sólo farmacológicos sino en los recursos sociales que el cuidador necesita”. “La incertidumbre de diagnóstico en estos pacientes supone el riesgo de administrar un tratamiento nocivo o ineficaz. Por ejemplo, en pacientes con demencia fronto-temporal pero erróneamente diagnosticados con la enfermedad de Alzheimer en base a sí­ntomas confusos, todos los tratamientos farmacológicos que son los indicados para la enfermedad de Alzheimer empeoran la condición del paciente y serán potencialmente responsables de efectos secundarios graves”.