Pelucas solidarias contra el cáncer

La pérdida de cabello que provocan algunos tratamientos oncológicos constituye para algunas mujeres un trauma que llega a agravar el estado aní­mico de la persona.

Por ello, durante los últimos años algunas entidades trabajan para facilitar de forma altruista pelucas. Patrizia Bressanello, psicóloga de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC), explicó que “el hecho de que haya cambios en nuestra imagen está muy relacionado con la identidad e incluso puede llegar a crear aislamiento social”.

A Bressanello no le gusta generalizar y por eso matiza que “hay mujeres a las que no les produce ningún problema el tema de la alopecia y van tan felices con su pañuelo o calva y hay mujeres para las que es absolutamente traumático y en ese intervalo se encuentran todas las demás, mujeres que tienen que buscar la solución que mejor se adapte a sus necesidades para intentar que sea menos duro mirarse al espejo y, a veces, no reconocerse”. Rosa Marí­a Requena, presidenta de la Asociación Española de Posticerí­a (AEP), manifestó a Servimedia que les llega pelo de todas partes de España. “

Tenemos cerca de 100 peluquerí­as solidarias que recogen coletas en toda España y el año pasado el convenio de colaboración con la AECC en Murcia, mediante el cual nos hemos comprometido a donar pelucas de cabello natural a personas que pierden su pelo durante los tratamientos oncológicos”, señaló. Añadió que “alguna mujer de la AECC ha esperado a recibir una de nuestras pelucas para casarse, otras nos han enviado sus fotos y varias nos han escrito unas cartas preciosas”. Por su parte, Raquel del Castillo, trabajadora social de la AECC, manifestó que en las 52 juntas provinciales que tienen se ofrece un servicio de préstamo gratuito de pelucas. “Son pelucas que hemos adquirido nosotros o que hemos ido recibiendo como donaciones de otras pacientes que ya no las necesitan”, explicó.

En cuanto a las pacientes que tienen necesidades económicas, la AECC firmó un convenio en 2012 con Svenson, una empresa que fabrica pelucas a medida y que dona anualmente 50 a aquellas mujeres que cumplan este requisito. Si no se pueda acceder a un préstamo “por cuestiones de estética o porque la paciente es menor de edad y las pelucas en préstamo no se adaptan a lo que ella quiere”, agrega Raquel del Castillo, “contemplamos la posibilidad de ayuda económica en concepto de peluca”.