Nuevas metodologías para favorecer la…

En esta entrada queremos daros a conocer algunas metodologías educativas de aplicación en el aula. Éstas además de influir muy positivamente en el proceso de enseñanza- aprendizaje, van a fomentar la inclusión.

Cuando hablamos de Nuevas Metodologías nos referimos a aquellas que son activas, es decir, el alumno es el protagonista de su propio aprendizaje, algo que habréis escuchado en más de una ocasión. Y es que estas nuevas formas de enseñar y aprender actualmente se están haciendo bastante hueco en las aulas de nuestro país, aunque su llegada haya tardado un poco más que en otros países.
Esta tendencia creciente en cuanto a la implantación de nuevas metodologías viene empujada por las nuevas realidades a las que se enfrenta el sistema educativo y a los cambios que acontecen, así como sustentada por numerosos estudios que afirman los beneficios que aportan al proceso de enseñanza-aprendizaje. Con ellas podemos reformular el proceso y dejar de hablar de un aprendizaje receptivo, para comenzar a hablar de uno constructivo.
En las aulas o colegios que se han animado a poner en marcha esto, podemos ver el valor que se le da al aprendizaje cooperativo, a la investigación, al pensamiento crítico, al aprendizaje autónomo, etc. Es decir, todos aspectos y actitudes que van a hacer posible ese aprendizaje constructivo o significativo.
Cuando hablamos de aprendizaje autónomo nos referimos a la competencia de «Aprender a Aprender». Un alumno logrará tener esta autonomía cuando pueda acceder y ser consciente de sus procesos cognitivos, así como ser capaz de regularlos, de tal manera que su aprendizaje pueda ser dirigido y utilizado en otros ámbitos de su vida. A esta habilidad se la conoce como metacognición.
Por tanto, una enseñanza tradicional, en la que el alumno es un participante pasivo, no es suficiente para llegar hasta esto. Necesitamos introducir estas innovaciones metodológicas de las que venimos hablando a lo largo de la entrada.

A continuación vamos a señalar algunas de ellas y sus beneficios:

APRENDIZAJE POR PROYECTOS (ABP)

Quizá una de las más conocidas, y aunque no es nueva, si que es una metodología que no ha sido hasta hace poco cuando ha comenzado a aplicarse en el aula.

Consiste en proponer tareas basadas en la resolución de preguntas o problemas, mediante un proceso de investigación por parte del alumnado que trabaja de manera relativamente autónoma y con un alto nivel de implicación y de manera cooperativa.
Entre los beneficios de esta metodología se encuentran el desarrollo de la autonomía, la motivación, mejora las habilidades sociales, potencia el pensamiento crítico  y la creatividad, etc.
Además de todo esto, atiende a la diversidad y fomenta actitudes inclusivas gracias, sobre, todo al trabajo en equipo, y es que cada alumno se va a convertir en una pieza imprescindible del engranaje que forman entre todos. Es decir, con cada una de las aportaciones se tiene que llegar al objetivo final. Esto hace que nadie destaque por encima del otro y que cada uno siga el ritmo que necesite.

FLIPPED CLASSROOM O AULA INVERTIDA. 

Con este método no es el profesor el que se prepara un tema y lo expone en clase son los alumnos los que desarrollan aprendizajes fuera del aula, trabajándolo a su ritmo y nivel y de esta manera dejar tiempo en el aula a otras dinámicas. Una vez que lo tenga preparado podrá aportar su conocimiento al resto de la clase, lo que va a influir en la mejora de su autoestima.
Esta metodología favorece la inclusión pues parte de un adecuado conocimiento de los alumnos que va a permitir personalizar las rutas a las características de cada uno.  Además en el momento de la presentación de los contenidos trabajados se pueden utilizar distintos recursos en función de las necesidades que pueda tener el alumno.

APRENDIZAJE BASADO EN JUEGOS.

Permite trabajar una amplia variedad de contenidos a través de los juegos. Traslada el potencial de los juegos al ámbito educativo facilitando la interiorización de conocimientos de una forma más divertida.
Debido a que los juegos generan mucha motivación y por ende emociones, van a causar compromiso y fomentaran la participación e interacción de todo el alumnado. Todo esto va hacer que el aprendizaje cobre mucho más sentido porque se contextualizan las habilidades que el estudiante va desarrollando.
Por tanto, va a favorecer la inclusión ya que como hemos dicho, a través de esta participación y compromiso, se desarrollan habilidades sociales como son la cooperación, empatía, etc.

 

Por tanto, para lograr una educación inclusiva es necesario poner fin a las clases magistrales y de memorización, pues esto solo funcionará en clases homogenizadas con niños y niñas neurotípicas y aún así no asegura un aprendizaje significativo.  Hay que favorecer el aprendizaje a través del descubrimiento y la experimentación con metodologías activas inclusivas donde el alumno se convierte en un elemento activo en el proceso de aprendizaje.