Sembrado conocimiento: memoria y aprendizaje

Sembrado conocimiento: memoria y aprendizaje

La memoria es fundamental para aprender y aplicar lo aprendido posteriormente, no solo en ámbito educativo, sino también en la vida diaria. En esta entrada exploraremos la importancia de la memoria en el aprendizaje y compartiremos consejos para mejorar el proceso de memorización durante el estudio.

Más allá de la memorización.

La memoria es nuestra capacidad para retener lo que aprendemos. Funciona como una biblioteca interna donde almacenamos nuestras experiencias. Cuando vivimos algo nuevo, lo guardamos en esta biblioteca y luego organizamos la información para comprenderla mejor. Cuando necesitamos recordar algo, podemos recuperar esa información almacenada. Este proceso nos permite aprender, adaptarnos y tomar decisiones informadas en la vida diaria (Jáuregui & Razumiejczyk, 2011). Por tanto, la memorización es una herramienta fundamental en el proceso de aprendizaje y estudio, debido que nos permite almacenar y recordar información importante. Sin embargo, debemos entender que el aprendizaje abarca mucho más que la mera memorización: implica comprender, analizar y aplicar la información de manera significativa, vinculándola con experiencias pasadas y situaciones reales.

Aprendizaje significativo

En el ámbito educativo, el aprendizaje significativo destaca como un elemento muy importante para la comprensión y asimilación del conocimiento. Al conectar lo nuevo con lo que ya sabemos, se promueve un aprendizaje más duradero y profundo, lo que a su vez fomenta el interés por seguir aprendiendo, como señalan Cobos et al.(2018).  De esta forma, cuando los estudiantes comprenden y relacionan la información de manera significativa, tienen más probabilidades de retenerla en su memoria a largo plazo. Esto se debe a que los conceptos adquieren un significado personal y se integran en la estructura cognitiva del individuo. Como resultado, la recuperación de la información se vuelve más efectiva y duradera (Cobos et al., 2018).

Si el objetivo es lograr un aprendizaje significativo y que perdure en el tiempo, es necesario emplear estrategias de estudio que fomenten la comprensión, además de memorizar. Las estrategias de elaboración, entre otras, son fundamentales en el proceso de aprendizaje, puesto que facilitan al estudiante el poder establecer conexiones significativas y duraderas entre su conocimiento previo y la nueva información (López et al., 2013).

Método Feynman

En relación a esto, encontramos el conocido “El Método Feynman”. Este método promueve una comprensión profunda y perdurable del material de estudio al explicar los conceptos de manera simple y clara, vinculándolos con el conocimiento previo del estudiante (Reyes et al., 2021).  Además, esta técnica plantea adoptar una mentalidad de “estudiar para enseñar” e implica comprender el material a un nivel profundo para explicarlo de manera clara y concisa a otros (Técnica Feynman: En qué consiste y cómo aplicarla en tu estudio, s.f). Este método ayuda a memorizar al involucrar procesos cognitivos más profundos, como simplificar y enseñar, lo que refuerza la comprensión y facilita la retención.

Seguidamente, vemos cada uno de los pasos para aplicar correctamente este método durante el estudio.

El método Feynman. Paso a paso.

Figura 1. El método Feynman. Paso a paso. Fuente: Elaboración propia (2024).

En resumen, para lograr que lo que estudiamos se nos quede mejor en la memoria, un paso fundamental es elaborar la información, darle un sentido para nosotros y conectarla con lo que ya sabemos. El método mencionado es, por tanto, una excelente opción para alcanzar este objetivo y podría resultar muy beneficioso incluirlo en nuestra rutina de estudio.

Algunas reglas mnemotécnicas

Aunque priorizamos comprender lo que estudiamos, reconocemos que en ciertos casos, como al aprender vocabulario, fórmulas o datos históricos, la memorización pura es necesaria. Las técnicas mnemotécnicas, basadas en principios psicológicos, pueden ayudar en este proceso de memorización, aunque no garantizan un dominio instantáneo y requieren esfuerzo continuo (Jiménez, 1994). A continuación, explicamos algunas técnicas en el siguiente párrafo y facilitamos al lector/a un cuadro comparativo para orientarle en la elección de una u otra regla (Reglas Mnemotécnicas: Ejemplos y Trucos Para Entrenar Tu Memoria, 2024; Universidad de Loyola, s. f.):

  • Asociación de imágenes: Esta técnica consiste en asociar la información que deseas recordar con imágenes vívidas y memorables. Por ejemplo, si estás estudiando la Revolución Francesa, evocar o buscar imágenes relacionadas con la época.
  • Método Loci o método de los lugares: se basa en asociar la información que deseas recordar con lugares específicos en un entorno o un recorrido que sea familiar, como tu casa. Al imaginar la información ubicada en distintos lugares físicos, puedes recuperarla más fácilmente visualizando esos lugares. Por ejemplo, si tienes que estudiar un listado de elementos, asociar cada uno de ellos a un lugar concreto de tu casa y hacer un recorrido mental por cada uno de ellos.
  • Palabras clave: Esta técnica implica asociar una palabra clave con la información que deseas recordar. La palabra clave debe ser fácilmente recordable y estar relacionada con el contenido que estás tratando de memorizar, lo que te ayuda a recuperar la información cuando la necesitas. Por ejemplo,
  • Ficheros mentales: Los ficheros mentales pueden compararse con una lista numérica donde cada número de dos dígitos representa una palabra o imagen específica. Esta asociación ayuda en la memorización de números o palabras en un orden determinado. Por ejemplo, el número “12” podría asociarse con la palabra “sol”, el “23” con “casa”, y así al recordar “sol” y “casa” evocas los números que deseas memorizar. También puedes crear historias con los elementos visuales que has asociado a esos números para que sea más fácil recordar la secuencia. 

Tabla comparativa de reglas mnemotécnicas

Fuente: Adaptación de Reglas Mnemotécnicas: Ejemplos y Trucos Para Entrenar Tu Memoria (2024) y Universidad de Loyola (s. f.)

En conclusión…

Memorizar los contenidos es un aspecto muy importante en el aprendizaje, pero no el único. Las reglas mnemotécnicas  son muy útiles cuando hay que memorizar fechas, autores, artículos o incluso un listado de elementos. Asimismo, estas herramientas pueden aplicarse en distintas situaciones de aprendizaje o contenidos. Sin embargo, para lograr que lo que aprendemos y estudiamos se asienten de forma duradera en nuestra memoria, es necesario invertir un tiempo en elaborar la información para comprenderla. más que memorizar simplemente. Por ejemplo, el Método Feynman resalta la importancia de comprender antes de memorizar para una retención más a largo plazo de los contenidos. Ahora bien, lo realmente inteligente es analizar que tenemos que estudiar, cuál es el objetivo del estudio y seleccionar la estrategia y técnica de estudio más adecuada a la situación.

Si buscas orientación sobre técnicas para estudiar en casa o deseas obtener más información sobre cómo mejorar la asimilación de los contenidos durante el estudio, te invitamos a conocer nuestro programa de apoyo educativo. Encuentra más detalles en el siguiente enlace:

Nos vemos en la siguiente entrada del blog, dentro de quince días. Recuerda, la educación es la clave para el desarrollo personal a lo largo de toda la vida.

 

Referencias bibliográficas