Los niños diabéticos ya no…

Un niño diábetico de entre cuatro y 14 años puede pincharse hasta 10 veces al dí­a para conocer sus niveles de glucosa, una práctica que disgusta a los menores y preocupa a los padres. Sin embargo, a partir de ahora esos pinchazos pueden desaparecer gracias a un nuevo sensor que se aplica en la parte posterior del brazo y a un lector que mide los niveles de glucosa de ese sensor.

El sensor hay que cambiarlo cada 14 dí­as y cuesta 59,90 euros, lo mismo que el lector que escanea los datos. El sensor se coloca en el brazo del niño.

Tiene el tamaño de una moneda de dos euros y contiene una pequeña aguja más fina que un cabello humano, que recoge los niveles de glucosa en el lí­quido intersticial, que es el que se encuentra en el espacio entre las células; se acerca el lector, que tiene el tamaño de un móvil pequeño, al sensor y ya se conocen los niveles de glucosa. La doctora Claudia Fernández, de la compañí­a Abbott, que es la que comercializa el producto, precisó que solo se puede adquirir por Internet. «El niño sólo recibe un pinchazo cada 14 dí­as», agregó la doctora, tras explicar que «el dolor del pinchazo en el dedo es la principal barrera de los pacientes a la hora de controlar los niveles de glucosa».

Este nuevo dispositivo, que se denomina ‘Freestyle Libre’, no está de momento subvencionado por el Sistema Nacional de Salud, aunque algunas comunidades, como la andaluza, se han interesado en el mismo. La doctora Fernández subrayó que este nuevo sistema, que ya funciona desde hace algunos años para los adultos y que ahora se presenta para los niños de entre cuatro y 14 años, porque se ha demostrado su eficacia, «no sólo evita los pinchazos, una práctica que molesta mucho a las personas diabéticas, sino que da más información.

Con la medición tradicional se sabe el nivel de glucosa, pero no su tendencia, mientras que ahora se sabe si el nivel de glucosa evolucionará al alza o a la baja y así­ se pueden prevenir situaciones de riesgo». «El dispositivo previene las hipoglucemias nocturnas y en el caso de los niños es muy importante. No hay que pinchar al niño ya a las dos de la mañana, esperar los resultados y volver a pinchar a los 20 minutos para ver la evolución. Es muy positivo tanto para los niños como para los padres», explicó Rubén Celada, padre de una niña diabética que ya ha probado el nuevo dispositivo.

Por su parte, el doctor Juan Pedro López, médico endocrino del Hospital Materno Ingantil de Málaga, destacó que la hipoglucemia es un problema sanitario importante que puede producir daños cerebrales.