Los informes de RSC de…

Las memorias de responsablidad social corporativa (RSC) de las empresas del Ibex-35 distan mucho de ser instrumentos válidos de rendición de cuentas para los grupos de interés, según un estudio hecho público por el Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa. El coordinador del observatorio, Orencio Vázquez, expuso en rueda de prensa los resultados del análisis realizado sobre las memorias, que concluye que la calidad de la información publicada por las empresas del Ibex-35 está lejos de los mí­nimos necesarios para un verdadero ejercicio de rendición de cuentas.

Según el informe, mientras se aprecian avances moderados en transparencia sobre información de obligado cumplimiento, se resiente la calidad de la información en aspectos centrales de la RSC.

Indica además que brilla por su ausencia en las memorias de responsabilidad la información sobre la actividad de las empresas en paraí­sos fiscales; impuestos pagados paí­s a paí­s; denuncias y sistemas de gestión de la corrupción; puertas giratorias; actividad de lobby; gestión de los derechos humanos en paí­ses con elevado riesgo de vulneración; o denuncias en materia de libre competencia.

En cuanto a paraí­sos fiscales, indica que en 2013 un total de 32 de las 35 empresas que conforman el Ibex-35 mantuvieron su presencia en territorios considerados paraí­sos fiscales. El paraí­so favorito es Delaware (EEUU), donde se han detectado 180 sociedades participadas que comparten dos domicilios.

Con respecto a la corrupción, el informe destaca que hay aún siete empresas que no han realizado un reconocimiento expreso contra la corrupción y el soborno.

Por otro lado, un 80% de las empresas del Ibex-35 no aportan información suficiente sobre sus medidas mí­nimas de control de proveedores en el ámbito de los derechos humanos. Sobre este punto, el informe destaca que si bien el hecho de informar no garantiza su efectiva protección, se trata de un paso previo que muy pocas empresas cumplen o si informan lo hacen de manera muy genérica

Finalmente, el informe señala que la información no siempre es relevante en relación con la actividad, la presencia geográfica, los riesgos e impactos de la responsabilidad social corporativa de las empresas.
Además, destaca que no existe una estructura común que permita comparar gestiones, resultados e impactos, ni temporalmente ni entre empresas ni entre paí­ses. “Los niveles de agregación y desagregación son arbitrarios, y no técnicamente relevantes respecto RSC”, concluye.