Los expertos reiteran que la…

Comer poco, sin caer en la desnutrición, parece hasta la fecha la mejor receta para vivir más y mantener alejada la enfermedad. Y si además de reducir la cantidad de calorí­as, evitamos las grasas, las posibilidades de que aparezca un tumor se reducen aún más.

Desde hace años los cientí­ficos que intentan resolver el rompecabezas del cáncer saben que la obesidad y las dietas ricas en grasas no se limitan a obstruir las arterias, también elevan las posibilidades de sufrir ciertos tumores como los digestivos. Pero hasta la fecha no se sabí­a por qué. La explicación molecular y celular se desvela este miércoles en un estudio que publica la revista «Nature». El avance no solo desvela un nuevo secreto en el origen del cáncer, también identifica una nueva diana que abre la puerta a nuevos tratamientos contra el cáncer de colon, uno de los más frecuentes en España. Y, al mismo tiempo, puede que a nuevas terapias que afectan a otros trastornos digestivos de difí­cil tratamiento como es la enfermedad de Crohn.

Dejar un comentario

Tu dirección no será publicada