Los expertos alertan de la…

En la imagen, un niño con sobrepeso.Un estudio en el que han participado médicos de distintas especialidades alerta de la elevada prevalencia de la apnea del sueño en niños obesos españoles, por lo que sus autores consideran “imprescindible implementar programas de detección de este tipo de enfermedades del sueño en pacientes con estos perfiles”.

Así­ se pone de manifiesto en el estudio ‘Obstructive Sleep Apnea in Obese Community-Dwelling Children: The NANOS study’, elaborado por neumólogos, neurofisiólogos y pediatras de varios hospitales españoles, con la colaboración del doctor David Gozal, del Corner Children´s Hospital de Chicago, según informó la Sociedad Española de Neumologí­a y Cirugí­a Torácica (Separ).

Este trabajo destaca además que la obesidad ha sido reconocida como una condición inflamatoria indolente y persistente que promueve la aparición de resistencia a la insulina y la disfunción vascular. Esta inflamación sistémica contribuye negativamente en el sueño y en la alteración del intercambio de gases durante la respiración. “Los resultados obtenidos evidencian que la presencia de la apnea opera como colaborador independiente para el aumento de la inflamación sistémica que se produce en los niños obesos”, explica la doctora Luz Alonso-Alvarez, investigadora principal del estudio.

A juicio de esta experta, ante la prevalencia de la apnea del sueño en la población infantil española a dí­a de hoy, es clave desarrollar programas de concienciación de esta enfermedad en los pacientes pediátricos obesos sanos, y considera que “es también necesario diseñar herramientas de diagnóstico eficaces que permitan mejorar el abordaje y la salud respiratoria en la población infantil obesa”.

Los trastornos respiratorios del sueño son un gran grupo de enfermedades asociadas que incluyen ronquido habitual, sí­ndrome de resistencia de la ví­a aérea superior, hipoventilación y sí­ndrome de apnea obstructiva del sueño (SAOS). Estas alteraciones respiratorias producidas durante el sueño pueden conllevar hipoxia intermitente, hipercapnia (aumento de la cantidad de dióxido de carbono en la sangre) y sueño interrumpido.
Según la Separ, la apnea obstructiva del sueño se asocia con un amplio espectro de consecuencias neurocognitivas, de comportamiento, cardiovasculares y metabólicas adversas, que son particularmente destacables en niños obesos.