Llega a España un ”˜medicamento…

Ya está disponible en España, en la cartera de servicios financiados por el Sistema Nacional de Salud un nuevo “medicamento huérfano” para el cáncer gástrico avanzado, que ha demostrado un aumento de la supervivencia global en torno a un 30-35% al combinarlo con quimioterapia respecto a las terapias usadas hasta el momento y que comercializa la compañí­a Lilly.

En España se diagnostican al año más de 7.800 casos de cáncer gástrico, de los que en torno al 65% se encuentra en fases avanzadas. El pronóstico del cáncer gástrico tiene una supervivencia esperada a los cinco años del 25% de las personas diagnosticadas, según informó en rueda de prensa el doctor Carles Pericay, oncólogo del Hospital Universitario de Sabadell. Según los últimos datos disponibles, de 2012, en España se diagnostican al año 7.810 casos de este tipo de tumor, que por sus caracterí­sticas suele detectarse cuando ya se encuentra en estadios avanzados. La supervivencia esperada a los cinco años es del 25,1%, y se estima que, en el momento del diagnóstico, en torno a un 65% de los pacientes se encuentra en fases avanzadas (III o IV), cuando el tumor se ha expandido y, por tanto, las opciones terapéuticas y de supervivencia quedan limitadas. Actualmente, el cáncer gástrico constituye la sexta causa de muerte por cáncer en España para ambos sexos, con más de 5.389 defunciones al año, siendo las comunidades autónomas de La Rioja, Paí­s Vasco y Castilla León las más afectadas. El doctor Pericay valoró positivamente los resultados obtenidos en cuanto a la toxicidad asociada a este nuevo fármaco, donde destaca la hipertensión como principal toxicidad, “aunque se controla bien con un tratamiento antihipertensivo eficaz”, precisó. Por su parte, el doctor Alejo Cassinello, responsable médico de Lilly Oncologí­a en España, afirmaó que los grandes avances cientí­ficos se han construido paso a paso. “Aunque la enfermedad aún sigue siendo devastadora, la aprobación de ramucirumab constituye un importante hito en el tratamiento del cáncer gástrico avanzado, una enfermedad en la que se han experimentado muy pocos avances y para la que finalmente encontramos una alternativa en segunda lí­nea que permite una reducción de la progresión de la enfermedad y un incremento de la supervivencia de los pacientes”.