Las personas con discapacidad, lí­deres…

El avance en la integración  y el desarrollo de las personas con discapacidad cada vez es mayor en paí­ses de todo el mundo. Un claro ejemplo es Canadá, paí­s que a través de The Foundation for Student Science Technology se prepara mediante el avance del conocimiento en todo tipo de demandas y desafí­os profesionales en ciencia y tecnologí­a, para mejorar e integrar totalmente a las personas con algún tipo de discapacidad.

El objetivo de esta fundación, es proporcionar oportunidades para aprender y desarrollar mediante las conexión de ideas y personas, inversión en desarrollo temprano y la construcción de nuevos programas que simulen las circunstancias del mundo real.

La Fundación para Estudiantes de Ciencia y Tecnologí­a invierte  en dicho talento y promoverlo como se puede apreciar en las declaraciones de su director ejecutivo,  Jacques Guerette: “Queremos ayudar a las personas autistas para que puedan desarrollar sus talentos porque creemos que son las y los lí­deres de las empresas tecnológicas del futuro”.

En España, el último de los avances llegó en diciembre cuando el Consejo de Ministros español mediante la Ley 11/2018, de 28 de diciembre, por la que se modifica el Código de Comercio, el texto refundido de la Ley de Sociedades de Capital aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/2010, de 2 de julio, y la Ley 22/2015, de 20 de julio, de Auditorí­a de Cuentas, en materia de información no financiera y diversidad, promoví­a la integración de las personas con discapacidad en todos los niveles de las empresas. 

España supone un ejemplo internacional muy positivo, ya que este decreto, va más allá incluso que la directiva europea que establece: “una descripción de la polí­tica de diversidad aplicada en relación con los órganos de administración, dirección y supervisión de la empresa por lo que respecta a cuestiones como, por ejemplo, la edad, el género, o la formación y experiencia profesionales”. Aplicando el baremos de la discapacidad, cosa que no hace la directiva europea y dando un paso más en la inclusión.  

La creación de estas polí­ticas integradoras a todos los niveles empresariales, no son solo importantes para el paí­s implicado, sino que  suponen un ejemplo para el resto de paí­ses, o incluso organismos como la Unión Europea, como, mediante leyes inclusivas, se puede obligar a las empresas a tener en cuenta el baremo de la discapacidad en la formaciones de sus órganos directivos. 

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