Las bacterias albergan armas secretas…

La capacidad de las bacterias patógenas para desarrollar resistencia a los antibióticos constituye una amenaza creciente para la salud humana en todo el mundo.

Los investigadores han descubierto ahora que algunos de estos enemigos microscópicos pueden ser aún más listos de lo que se sospechaba, gracias a cambios genéticos escondidos que promueven una rápida evolución bajo estrés y el desarrollo de resistencia a los antibióticos en más formas de las que se pensaba. En un artí­culo publicado en ‘Biomicrofluidics’, cientí­ficos de la Universidad de Princeton, en Nueva Jersey, Estados Unidos, describen cómo observaron que dos cepas similares de bacterias ‘E. Coli’ desarrollaron rápidamente niveles parecidos de resistencia a los antibióticos utilizando diferentes mutaciones genéticas. La capacidad de establecer diferentes soluciones al mismo problema muestra que las bacterias tienen un arsenal diverso de «armas» genéticas que pueden desarrollar para luchar contra los antibióticos, lo que podrí­a hacerlas más versátiles y difí­ciles de derrotar. «Las bacterias son inteligentes, pues tienen formas ocultas de responder al estrés que implican reesculpir sus genomas», afirma el director de la investigación, Robert Austin, biofí­sico en Princeton, quien considera que conocer la eficacia con la que las bacterias pueden sobrevivir a los fármacos es un planteamiento aleccionador. «Nos enseña que los antibióticos se deben utilizar con mucho más cuidado de lo que se ha hecho hasta ahora», afirma. Austin y su equipo están especializados en el desarrollo de microestructuras únicas llenas de lí­quido para poner a prueba las teorí­as de la evolución bacteriana. En lugar de emplear tubos de ensayo o placas de Petri, ambientes uniformes que, según Austin, existen sólo en las aulas académicas, los investigadores construyeron dispositivos que creen que imitan mejor los nichos ecológicos naturales.