La OMS quiere erradicar la…

En la imagen, un facultativo revisa dos radiografí­as de tórax de un paciente.La Organización Mundial de la Salud (OMS) se ha fijado como objetivo para 2050 eliminar la tuberculosis en un total de 33 paí­ses en los que actualmente la enfermedad se encuentra a niveles muy bajos, con menos de 100 casos por cada millón de habitantes.

Así­ lo han planteado representantes de este organismo de Naciones Unidas y la Sociedad Europea Respiratoria (ERS, en sus siglas en inglés) en una reunión celebrada en Roma (Italia) en colaboración del Ministerio de Sanidad de este paí­s, uno de los beneficiados de esta erradicación. En concreto, los paí­ses beneficiados serí­an Australia, Austria, Bahamas, Bélgica, Canadá, Costa Rica, Cuba, Chipre, República Checa, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Islandia, Irlanda, Israel, Italia, Jamaica, Jordania, Luxemburgo, Malta, Holanda, Nueva Zelanda, Noruega, Puerto Rico, Eslovaquia, Eslovenia, Suecia, Suiza, Emiratos írabes Unidos, Estados Unidos, Gaza y Cisjordania.

De hecho, informa la Fundación Europea del Pulmón, el plan establece una primera fase “previa a la eliminación”, cuyo objetivo serí­a tener menos de 10 nuevos casos de tuberculosis por cada millón de habitantes en 2035 para, 15 años más tarde, lograr la plena erradicación, que se define como menos de 1 caso por cada millón de personas al año. Aunque la tuberculosis es prevenible y curable, en estos 33 paí­ses se producen unos 155.000 nuevos casos al año y unos 10.000 fallecimientos, y millones de personas están en riesgo de padecer la enfermedad.

Por último, el marco propuesto se basa en el éxito de las iniciativas que ya se han puesto en marcha y adaptando la nueva estrategia que aprobó este organismo de Naciones Unidas el pasado mes de mayo para el periodo 2016-2035. Las autoridades sanitarias de estos 33 paí­ses reconocen la necesidad de revitalizar los esfuerzos para eliminar la tuberculosis como problema de salud pública y prevenir su reaparición. Ya que, a pesar de que las tasas de tuberculosis han caí­do en muchos en estos paí­ses, la atención a esta amenaza de salud pública se ha desvanecido y la capacidad de respuesta podrí­a debilitarse.