¿Por qué no hay personas…

Dos chicas sordas practicando artes marcialesEntre las numerosas pruebas que se dan en unos Juegos Paralí­mpicos, competición oficial para atletas con algún tipo de discapacidad que se disputa inmediatamente después de los Juegos Olí­mpicos, existe gran variedad de categorí­as. El fútbol para ciegos, diferentes categorí­as de atletismo… pero ningún deporte incluye atletas sordos o con pérdidas de capacidad auditiva.

Esto se debe a la ausencia de las federaciones que aglutinan a deportistas sordos dentro del Comité Paralí­mpico Internacional. Hasta la fecha, el Comité Internacional de Deportes para Sordos (ICSD) no ha podido formar parte del Comité Paralí­mpico Internacional, por lo que optó en las últimas ocasiones por organizar su propia competición. Los Juegos Olí­mpicos para Sordos se conocieron popularmente como los ‘Juegos Silenciosos’.

Esta competición, unida a sus propios mundiales para personas sordas, incluye los siguientes deportes: Ajedrez, balonmano, esquí­, natación, tenis, atletismo, billar, fútbol, tenis de mesa, baloncesto, ciclismo, fútbol sala, Squash y voleibol. Los esfuerzos del ICSD, sin embargo, se centran ahora en poder ser incluidos dentro de los Juegos Paralí­mpicos.

La próxima cita de los Juegos Olí­mpicos para Sordos se disputará en Bulgaria en el año 2013. El paí­s búlgaro es «uno de los pocos lugares donde hay instalaciones para acoger el evento», afirma Craig Crowley, presidente del Comité Internacional de Deportes para Sordos, quien no asegura la regularidad de este evento al encontrarse con numerosas dificultades.

Y es que los problemas para el deporte sordo, según sus lí­deres, son varios. El primero, las infraestructuras. Crowley menciona, por ejemplo, que «Bulgaria es uno de los pocos lugares donde hay instalaciones para acoger el evento, por lo que es nuestro objetivo en este momento pero sigue siendo una situación difí­cil para nosotros organizar el evento con regularidad». Según Crowley ahora la cuestión es solucionar todos los problemas operativos que se desprenden de la participación del deporte sordo en los Juegos Paralí­mpicos.

Según el propio Crowley, el deporte para personas sordas está pasando actualmente por «aguas turbulentas», por lo que encontrar patrocinadores o lograr la inclusión del deporte para sordos en unos Juegos Paralí­mpicos puede ser clave para este tipo de competiciones. «Queremos tener las mejores instalaciones, ya que se lo merecen», afirmaba Crowley.

Hasta el momento, los requisitos de comunicación de atletas sordos con lenguaje de señas y el coste de los interpretes, junto con el considerable aumento de atletas en unos Juegos Paralí­mpicos que supondrí­a incluir al ICSD ha impedido que se pueda llegar a un acuerdo para que los atletas sordos compitan en una prueba como la que actualmente se celebra en Londres.