Los investigadores desarrollan un calmante…

En la imagen, un paciente toma su medicación.Un equipo de cientí­ficos ha creado al menos cinco nuevas sustancias experimentales a base de una pequeña proteí­na que se encuentra en el veneno del caracol cono que algún dí­a podrí­an conducir al desarrollo de medicamentos orales seguros y eficaces para el tratamiento del dolor crónico de los nervios. Según los autores, estas sustancias potencialmente podrí­an ser más fuertes que la morfina pero con menos efectos secundarios y menor riesgo de adicción.

«Éste es un importante paso que podrí­a servir como modelo para diseñar una nueva clase de fármacos capaces de aliviar una de las formas más graves de dolor crónico que actualmente es muy difí­cil de tratar», afirma el director del estudio, David Craik, que presentará los resultados de su investigación en la 247 Reunión Nacional y Exposición de la Sociedad Americana de Quí­mica, que se celebra hasta el jueves en Dallas, Estados Unidos.

Craik, investigador de la Universidad de Queensland, en Australia, explicó que el dolor agudo se produce cuando el sistema nervioso es estimulado por una herida o lesión y disminuye naturalmente con el tiempo, mientras que el dolor neuropático crónico se activa cuando el propio sistema nervioso está dañado. Este segundo tipo de dolor, que a menudo es provocado por la diabetes, la esclerosis múltiple y otras enfermedades, puede durar meses, años o incluso décadas y los tratamientos actuales tienen efectos secundarios graves y proporcionan alivio a sólo uno de cada tres pacientes, según este experto.

Una posible solución que Craik y su equipo están investigando viene de una fuente inesperada, el caracol cono, un animal marino que utiliza veneno para paralizar a sus presas. Este veneno contiene cientos de péptidos (pequeñas proteí­nas) llamados conotoxinas, algunas de las cuales parecen tener efectos analgésicos en los seres humanos, asegura Craik.