Integración laboral y transporte, reto…

En España hay 3,8 millones de personas con discapacidad de los que un millón y medio están en edad laboral, aunque sólo trabaje el 28 por ciento. Bajo el lema «Accesibilidad Universal», Thyssenkrupp Encasa ha celebrado su II Foro de Accesibilidad en la Universidad San Pablo CEU, con el propósito de servir de plataforma a las asociaciones y entidades que representan a personas con movilidad reducida, y lograr el compromiso de hacer de la accesibilidad un derecho universal real.

Una de las dificultades que padece este colectivo a diario se halla en la dificultad a la hora de desplazarse por la ciudad. En este sentido, Ví­ctor Bernal de ELA destacó la importancia de hacer el transporte público accesible y, para ello, insistió en la necesidad de «eliminar barreras arquitectónicas, modernizar el transporte adaptado y mejorar las condiciones económicas. En cuanto al colectivo del taxi, solicitó «aumentar la flota de coches adaptados», mientras que para el coche particular pidió «mayor número de aparcamientos o favorecer el vehí­culo de sustitución en caso de averí­a».

Los vehí­culos que utilice este colectivo, deben disponer de la máxima seguridad. «La importancia del confort y del uso de los diferentes elementos de seguridad en el transporte de personas con movilidad reducida, así­ como conocer las obligaciones y derechos de este tipo de personas es fundamental para certificar su seguridad», advierte Gerardo Miguel, secretario del Comité Técnico de Vehí­culos de Carretera y del Subcomité de Accesibilidad para las Personas Discapacitadas.

El 2012 ha sido declarado como el año del Envejecimiento Activo y las relaciones intergeneracionales. Se prevé que en 2020 el 30 por ciento de la población tendrá más de 65 años frente al 17 por ciento de hoy en dí­a, por lo que no hay más remedio que las nuevas tecnologí­as se adapten a las todas las necesidades de la población. José Manuel Azorí­n, responsable de Productos Sociales de Vodafone España, observó que «los cambios tecnológicos tan frecuentes y rápidos, combinados con el envejecimiento de la sociedad están provocando un agujero de conocimiento entre las generaciones, por lo que es fundamental pensar en el diseño para todos los colectivos discapacitados, invidentes, sordos, mayores y personas con movilidad reducida».

Acceder a un trabajo suele ser una de las mayores dificultades que experimenta este colectivo. Por ello, Carlos Fuentes, técnico de apoyo de inserción laboral del Centro de Rehabilitación Laboral Alcorcón, afirma que «los trabajadores con discapacidad psí­quica, como todos, sólo necesitan un poco más de tiempo para adaptarse a su puesto de trabajo con el fin de obtener seguridad y confianza».