Hoy se celebra el Dí­a…

Este jueves se celebra el Dí­a Mundial del Riñón en España, cuyo objetivo es sensibilizar a la población española sobre la prevención de la enfermedad renal crónica que a lo largo de la vida suele afectar al 10% de la población española sin que muchos de los afectados lo sepan.

La Federación Nacional Alcer explicó a Servimedia que «la mayorí­a de la gente no sabe» que tiene esta enfermedad porque «no duele» y, en consecuencia, «no da la cara». Bastarí­a «un simple análisis de sangre encargado por el médico de cabecera» para descubrirla. La enfermedad renal crónica afecta a 8,14 pacientes en edad pediátrica por cada millón de habitantes y tiene probabilidades de desarrollarse en 188. Por eso, Alcer advierte de que es tan importante hacerse pruebas antes de que se manifieste y sea demasiado tarde para frenarla. El presidente de Alcer, Jesús Molinuevo, afirma que «la enfermedad renal en niños es tremenda puesto que les va a acompañar durante el resto de su vida, necesitando durante su ciclo vital más de un trasplante para poder mantener una calidad de vida adecuada».

«La aceptación de la enfermedad supone un esfuerzo especial de adaptación social y gestión emocional en los jóvenes y sus familias. Tenemos que tener en cuenta que se trata de pacientes especiales que tienen que desarrollar su educación, carrera profesional, desarrollo familiar etc., con una patologí­a crónica de alto impacto emocional y con tratamientos altamente invasivos», apunta. Por su parte, la jefa del Servicio de Nefrologí­a Pediátrica del Hospital La Paz de Madrid, Laura Espinosa, explica que la forma de detectar la enfermedad es «realizar pruebas de función renal, fundamentalmente la determinación de creatinina y osmolaridad en orina».

«Es importante conocer que la infección urinaria en pediatrí­a puede ser la primera manifestación de una anomalí­a estructural y que las alteraciones comprobadas de la orina (proteinuria, hematuria) necesitan un estudio de función renal», dijo. Oscar Franco, joven de 28 años que convive con la enfermedad renal crónica desde que tení­a 4 años, asegura que la enfermedad renal crónica permite realizar una «vida normalizada pero en cualquiera de sus tratamientos es necesario cumplir una serie de restricciones dietéticas, que en el caso de los niños puede hacer que se sientan en algunas situaciones apartados de la sociedad».