España registra cada año unos…

España registra cada año unos 40.000 casos nuevos de alzhéimer, aunque según los neurólogos la cifra se queda corta, ya que se estima que entre un 30 y un 40% de los episodios están sin diagnosticar.

“En nuestro paí­s aún existe una proporción muy importante de demencias no diagnosticadas, especialmente en las fases más leves, debido a una falta de concienciación en la población general y a una escasa planificación sanitaria”, afirma Sagrario Manzano, coordinadora del Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la Sociedad Española de Neurologí­a (SEN), la ví­spera del Dí­a Mundial del Alzheimer, que se conmemora cada 21 de septiembre. Y todo ello, prosigue la doctora Manzano, “a pesar de que el diagnóstico precoz ha demostrado claramente una reducción de la repercusión social y del impacto económico de la enfermedad”.

De la misma opinión es Ramón Cacabelos, presidente de la Asociación Mundial de Medicina Genómica, quien considera que “la forma más eficiente de combatir el alzhéimer es evitar su aparición mediante programas preventivos”. El alzhéimer como enfermedad degenerativa, explica el doctor Cacabelos, inicia la destrucción neuronal alrededor de 30 años antes de que se detecten los primeros sí­ntomas, lo que supone que la enfermedad comienza su avance cuando el cerebro deja de madurar, algo que ocurre generalmente entre los 25 y los 30 años.

Este largo periodo de ”˜actividad silenciosa”™ es el que propicia que una vez aparecidos los primeros signos de la enfermedad ya sea sustancialmente más difí­cil aplacarlos o evitar su proliferación, que actuando de forma preventiva o anticipada. De esta forma, añaden los neurólogos, hasta que la enfermedad no produce una disfunción o pérdida neuronal que el sujeto no puede compensar y afloran los primeros sí­ntomas no se suele acudir a la consulta del médico.

Por todo esto, el presidente de la Asociación Mundial de Medicina Genómica apunta que la identificación genética de la población con riesgo de tener alzhéimer será “clave” en la lucha contra la enfermedad. Actualmente, el 18,5% de los pacientes que asisten a una consulta de Neurologí­a lo hacen por alteraciones de memoria o sospecha de deterioro cognitivo, una cifra que en mayores de 65 años supone el 35% de las visitas. “Sobre todo”, ilustra Manzano, “hay que prestar atención a sí­ntomas que podemos recordar como las cuatro A y una C. Las A son: amnesia, incapacidad para recordar hechos recientes, a pesar de que se utilicen pistas o claves; afasia, dificultad para denominar objetos sencillos; apraxia, dificultad en el manejo de utensilios domésticos o herramientas, y agnosia, dificultad para reconocer el entorno o para reconocer que tiene deficiencias en su memoria. La C hace referencia a la Conducta, a cambios sobre todo en el estado de ánimo, irascibilidad y apatí­a”.

Otro aspecto al que se refieren los neurólogos la ví­spera del Dí­a Mundial del Alzheimer es al de los familiares de los pacientes que ejercen de cuidadores, que, aseguran, en el 75% de los casos sufren estrés y en un 50%, depresión, debido a la dedicación constante a sus allegados. Finalmente, la Sociedad Española de Neurologí­a afirma que se calcula que los gastos sanitarios de enfermos de Alzheimer son un 34% mayores que los derivados de una población similar sin la enfermedad. En España, aseguran estos especialistas, la mayor parte del gasto ocasionado por la demencia corre a cargo de la familia del paciente (87%) frente al 13% asumido por fondos públicos.