En España hay más de…

Uno de cada cinco mil españoles está diagnosticado de miastenia, enfermedad neuromuscular caracterizada por debilidad y fatiga de los músculos esqueléticos y cuya forma más frecuente es la miastenia gravis. Desde la SEN advierten que no hay cura definitiva para esta enfermedad pero los tratamientos actuales pueden llevar a conseguir la remisión completa de los sí­ntomas.

Descubrir qué causa la respuesta autoinmune en la miastenia gravis y definir mejor la relación entre la glándula del timo y esta enfermedad, podrí­an resultar claves en la búsqueda de la cura definitiva, explica el Dr. Antonio Guerrero Solá, Coordinador del Grupo de Estudio de Enfermedades Neuromusculares de la Sociedad Española de Neurologí­a.

No existe aún cura para esta enfermedad pero sí­ hay muchos tratamientos que ayudan a los pacientes a reducir y mejorar sus sí­ntomas. Según el experto, con un tratamiento adecuado, la debilidad muscular suele mejorar significativamente e incluso se puede conseguir inducir la remisión completa. «Es por eso que estamos hablando de una de las enfermedades neuromusculares con mejor pronóstico pero, sin un tratamiento correcto, es una enfermedad que puede afectar seriamente a la vida de los pacientes. Dedicar esfuerzos para mejorar el diagnóstico y avanzar en la investigación de esta enfermedad, deben aspectos prioritarios para toda la comunidad cientí­fica y asistencial» comenta el experto.

En los últimos años diversos avances cientí­ficos y tecnológicos han permitido mejorar el conocimiento de esta enfermedad, pero es necesario seguir dedicando esfuerzos en la compresión cientí­fica del trastorno ya que, al igual que ocurre con una gran mayorí­a de las enfermedades autoinmunes, como es el caso de la miastenia gravis, se desconoce la causa. «Se ha avanzado mucho a la hora de explicar aspectos importantes para esta enfermedad como es el funcionamiento y la estructura de las uniones neuromusculares y la relación existente entre la glándula del timo y la autoinmunidad, pero todaví­a estamos intentando descubrir qué causa la respuesta autoinmune en la miastenia gravis y definir mejor la relación entre la glándula del timo y esta enfermedad. En la actualidad hay varias investigaciones abiertas en estos campos y, de obtener conclusiones interesantes, tal vez podrí­an resultar claves para alcanzar la cura definitiva de esta enfermedad», explica el Dr. Antonio Guerrero Solá.

La miastenia afecta tanto a hombres como a mujeres, en una proporción bastante parecida, y puede desarrollarse a cualquier edad. Aun así­, se ha observado una mayor incidencia en la edad reproductiva de las mujeres (entre los 20 y los 40 años) y en los hombres de mediana edad (50-70 años). «No obstante estamos asistiendo a un cambio en la distribución ya que, debido al aumento de la supervivencia de la población, cada vez se presentan más casos a edades avanzadas», señala Solá.

Además para este experto uno de los principales problemas en la detección de esta enfermedad es que no se presenta ni de igual forma, ni en la misma intensidad, en todas las personas. Sus sí­ntomas se pueden confundir al ser similares a los de otros procesos neurológicos o trastornos emocionales más comunes.

Así­, experimentar la caí­da de uno o ambos párpados, visión doble, cansancio agudo, falta de fuerza muscular y debilidad en las extremidades, principalmente en brazos, manos y dedos, y en piernas y cuello, son los sí­ntomas más habituales, pero también lo son la dificultad para realizar esfuerzos fí­sicos o para sonreí­r, gesticular, tragar y/o masticar, hablar, respirar o apreciar cambios en la expresión facial, explica el experto.