El seguimiento 'on-line', beneficioso para…

Tensiómetro sobre un portátil

Investigadores del Centro Oncológico Integral Lineberger de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, Estados Unidos, aseguran que la calidad de vida e incluso el pronóstico de los pacientes con cáncer puede mejorar mediante el seguimiento ‘on-line’ de los sí­ntomas.

En concreto, según los resultados de un estudio publicado en la edición digital de la revista ‘Journal of Clinical Oncology’, vieron que aquellos pacientes que utilizaron una aplicación web para informar de sus sí­ntomas tení­an menos visitas a urgencias, recibí­an tratamiento durante más tiempo y lograban una mayor supervivencia que quienes se sometí­an al seguimiento convencional de sus médicos. En el estudio participaron 539 pacientes con un tumor en estadio avanzado que estaban siendo tratados en Memorial Sloan Kettering Cancer Center de Nueva York, a quienes se les pidió que fueran informando sobre la evolución de los 12 sí­ntomas más comunes a través de unas ‘tablets’ que les habí­an proporcionado, o bien por ordenador. «Preguntábamos a los pacientes por los sí­ntomas más comunes e impactantes que se podí­an ver en los tumores más avanzados, como dolor, vómitos, náuseas, diarrea, estreñimiento, pérdida de peso, cansancio o problemas de sueño», ha explicado Ethan Basch, autor del estudio. Los médicos recibí­an copias impresas de todas las encuestas antes de cada consulta, y las enfermeras eran informadas por correo electrónico en caso de que los pacientes notificaran un empeoramiento o la aparición de sí­ntomas más graves. Su seguimiento se comparó con el de otros 227 pacientes también con tumores avanzados que se sometieron a un seguimiento estándar, que incluí­a revisiones médicas periódicas para evaluar los sí­ntomas. Los pacientes fueron incluyéndose en el estudio entre septiembre de 2007 y enero de 2011, participaron durante unos cuatro meses de media y en ese periodo protagonizaron unas 16 consultas. Durante el perí­odo de análisis, las personas que participaban en el programa ‘on-line’ decí­an tener una mejor calidad de vida y eran menos propensos a informar de un empeoramiento de la misma. Sólo un tercio reconoció haber acudido a urgencias en ese periodo, en comparación con el 41 por ciento de los pacientes con un seguimiento estándar, y también recibieron quimioterapia durante más tiempo. Además, alrededor del 75 por ciento de los pacientes con seguimiento ‘on-line’ seguí­an vivos después de un año, en comparación con el 69 por ciento de los que participaron en el grupo de atención habitual. «Estamos empezando a saber realmente cuál es la mejor forma de poner en práctica una evaluación rutinaria», ha defendido Basch.