El primer exoesqueleto infantil del…

El primer exoesqueleto infantil del mundo se estrena en el Hospital Sant Joan de Dí¨u de Barcelona.

Su misión no es rehabilitar sino retrasar la degeneración que conlleva la atrofia muscular espinal en niños, como aclara la ‘madre’ de la tecnologí­a e investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Cientí­ficas (CSIC), Elena Garcí­a.

El servicio de rehabilitación del Hospital Infantil Universitario Sant Joan de Déu no será el único centro que contará con este robot pediátrico, capaz de adaptarse de forma automática a la evolución de la enfermedad y al crecimiento de cada niño. Se están fabricando siete dispositivos más para ofrecérselos a otros centros.

En un ensayo previo de tres meses, «hemos comprobado que no habí­a efectos secundarios, que los niños no se fatigaban, que conseguí­an caminar con facilidad y sobre todo, que no dejaban de sonreí­r y retarse continuamente para avanzar un poco más. El impacto es muy positivo. Va mucho más allá de una terapia fí­sica» que les ayuda a retrasar complicaciones como la deformación de la espalda. Ya que su progresiva debilidad muscular generalizada les hace perder fuerza y les impide caminar.

El exoesqueleto pesa unos 12 kilos y está fabricado de aluminio y titanio, incluye una serie de motores que imitan el funcionamiento del músculo humano y aportan al niño la fuerza que le falta para mantenerse en pie y caminar.

En palabras de Garcí­a, «la idea es que este exoesqueleto se integre en la vida de cada uno de estos niños. Que se levante, se lo ponga, se lo lleve al colegio y tenga una vida autónoma, dentro de las limitaciones que supone la atrofia muscular espinal».