El Ministerio de Sanidad desmiente…

El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ha desmentido, a través de una nota de prensa, informaciones según las cuales los pacientes de patologí­as crónicas que requieran transporte sanitario no urgente para patologí­as crónicas tendrán que pagar 5 euros por trayecto, hasta 60 mensuales.

Las Comunidades Autónomas, junto con el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, han elaborado un borrador de orden ministerial que regula la aportación del usuario en transporte sanitario no urgente. Esta prestación está incluida dentro de la cartera común suplementaria. El transporte sanitario urgente queda blindado y no tendrá ninguna aportación por parte del usuario, según el Ministerio.

Se trata de un sistema para unificar la aportación de los usuarios en toda España: que todos aporten lo mismo con independencia de la Comunidad Autónoma donde residan. Al igual que en otras prestaciones de la cartera común suplementaria, como los medicamentos, se van a establecer criterios de equidad en función de la renta y de la cronicidad de la enfermedad. Pagará más el que más tiene y menos, o nada, el que menos tiene.

La aportación no se establece en función de patologí­as concretas, pues se evaluará el estado del paciente. Para los enfermos con tratamientos prolongados se establecerá la aportación mí­nima.

El texto establece un precio único por trayecto: 50 euros. Esta medida se toma para evitar penalizar a pacientes de zonas alejadas de los centros sanitarios o rurales. Como norma general, tendrán aportación reducida, por lo que el usuario aportará el 10% (5 euros).

Se establecen lí­mites mensuales de 60 euros para las rentas superiores a los 100.000 euros anuales; 20 euros para quienes ganan 18.000 a 100.000 (activos y pensionistas); y 10 euros para el resto.

Estos lí­mites serán semestrales en el caso de tratamientos periódicos superiores a seis meses, con lo que se protege a los enfermos crónicos, que pagarán 1,6 o 3,3 euros al mes para la mayor parte de la población.

Estarán exentos los mismos grupos que en farmacia (sí­ndrome tóxico, rentas de inserción, parados de larga duración, etc.) y personas que requieran tratamiento derivado de un accidente laboral (lo cubrirá la mutua de accidentes, el INSS o el Instituto Social de la Marina).

No se considera transporte sanitario no urgente el traslado entre centros, por lo que también estará exento de aportación.

Los menores, personas con discapacidad cognitiva, sensorial o visual o cuando su estado de salud así­ lo requiera podrán llevar acompañante en los trayectos. No tendrá ningún coste.

La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) ha exigido, por su parte, al Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y los miembros del Consejo Interterritorial, que se reunirán el próximo 20 de diciembre, que los pacientes oncológicos de radioterapia y quimioterapia estén exentos del copago del transporte sanitario no urgente ante el temor de que estos enfermos de cáncer se planteen dejar el tratamiento oncológico por motivos económicos. En este sentido, ha señalado que, «por el riesgo vital que supondrí­a dejar el tratamiento por no poder asumir el coste del transporte al centro sanitario», se necesaria su modificación.

La AECC dice sentirse preocupada «porque la actual coyuntura económica, y la puesta en marcha de medidas para afrontarla, afecten a los servicios que las personas enfermas de cáncer y sus familias han venido recibiendo desde la Sanidad Pública, Universal y Gratuita».

Asimismo, ha solicitado un compromiso vinculante por parte de las autoridades sanitarias para garantizar que no se produzca un retroceso en los logros alcanzados en la actualización de la Cartera de Servicios del SNS en la continuidad y extensión de los programas de cribado poblacional de cáncer colorrectal, para lo que pedimos que se incluya dentro de la Cartera de Servicios Comunes del SNS.

La AECC asegura que «estaremos alerta para que se mantengan la calidad en los servicios y prestaciones para evitar situaciones de precariedad en las personas enfermas de cáncer y sus familias», al tiempo que piden que se evalúe anualmente la repercusión para pacientes y su familia de los recortes y medidas que se vayan tomando en relación con la asistencia en el SNS.

Por su parte, la Federación Nacional ALCER, que representa a todos los enfermos renales de España, ha mostrado su más absoluto desacuerdo con el copago del transporte sanitario no urgente. «Los pacientes crónicos no deben pagar las ambulancias y además Ana Mato va a incumplir lo que nos prometió el Dí­a Nacional del Donante». Así­ lo ha manifestado Alejandro Toledo, Presidente de la Federación Nacional ALCER,

Pagar  las ambulancias por acudir a dializarse es, a su juicio, «además todo lo contrario a lo que prometió Ana Mato el Dí­a Nacional del Donante de este año, cuando varios representantes de ALCER fueron recibidos por la ministra en su propio despacho y se hizo una foto junto a ellos. Entonces les comentó que los enfermos renales crónicos serí­an incluidos en un apartado especial de «transporte vital» ó «transporte urgente continuado» que les evitarí­a tener que pagar por acudir al único tratamiento que puede mantenerles con vida, le hemodiálisis.

El nuevo copago del transporte que pretenden implantar, recuerda, se une a otras medidas de copago (prescripción farmacéutica, productos dietéticos, orto-prótesis, etc.) que afectan de lleno a los enfermos renales crónicos. ALCER  quiere advertir que la suma de todos ellos supone un alto riesgo para la salud de gran parte de estos enfermos y que se pueden darse casos en que la escasez de recursos económicos acabe teniendo consecuencias trágicas para algunos de ellos.

Para ALCER, existen medidas alternativas que producirí­an un ahorro mucho mayor que el supuesto por  este copago de transporte para los pacientes renales crónicos. Entre ellas estarí­an la prevención y detección precoz de la enfermedad, potenciar la diálisis domiciliaria e incentivar el trasplante renal de donante vivo.

Finalmente esta Asociación ha manifestado que «cuando no es estrictamente necesario utilizar el transporte sanitario está justificado el copago del mismo, pero que este copago no puede extrapolarse a aquellos enfermos crónicos para los cuales el transporte sanitario es, sencillamente, un transporte vital».