El Gobierno tendrá que tocar…

El Gobierno tendrá que tocar las partidas más grandes del Presupuesto si quiere cumplir los objetivos pactados con Bruselas, lo que le obligará a congelar o bajar las pensiones, según diversos expertos. Hasta ahora, el jefe del Ejecutivo ha descartado una y otra vez la posibilidad de tocar las pensiones, pero los expertos consultados creen que no podrá mantener esta promesa electoral y se verá obligado a congelarlas y reducirlas.

El Ejecutivo aprobará hoy los Presupuestos del año 2013 en una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros, pero no se conocen los detalles de las cuentas ni si el Gobierno finalmente optará por tocar las grandes partidas.

El experto de Fedea Nacho Conde argumenta que hay partidas que no se pueden tocar más, como las inversiones reales, y otras a las que habrá que destinar grandes cantidades del Presupuesto, como el pago de los intereses de la deuda y las prestaciones por desempleo.

En este contexto, Conde ve «difí­cil» que los Presupuestos sean «creí­bles» a los ojos de Bruselas si no se tocan partidas importantes como las pensiones o los salarios de los empleados públicos. Ante esta tesitura, el experto cree que el Gobierno optará por congelar las pensiones o reducir las más altas, porque los funcionarios han sufrido ya muchos ajustes a lo largo de la crisis.

Conde considera «justo» tocar ahora las pensiones, porque los funcionarios han perdido el 30% de su poder adquisitivo durante la crisis, y apuesta por no revalorizarlas en el mes de noviembre a pesar del incremento del IPC y por congelarlas o incluso bajarlas un poco de cara a 2013.

En cualquier caso, cree que las cuentas del año que viene mantendrán la eliminación de una de las pagas extra de los funcionarios, como en 2012, y diversas medidas para elevar los ingresos, como el ‘céntimo verde’ o el cambio a la tributación de las plusvalí­as que ya ha anunciado Rajoy.

Además, a su parecer, deberí­an incluir la supresión de la deducción por vivienda a los contribuyentes que aún la disfrutan (aportarí­a 5.000 millones) y nuevos impuestos para gravar los premios de loterí­a, lo que aportarí­a unos 1.800 millones.

En el Plan Nacional de Reformas que también aprobará mañana el Gobierno, el experto de Fedea espera cambios en el sistema de pensiones, alguna reforma del fomento empresarial y la unificación de los organismos reguladores, entre otras cosas.

Desde Esade, el profesor de Economí­a íngel Pascual también espera que el Gobierno opte finalmente por tocar las pensiones, porque es la partida más elevada del Presupuesto, y cree que se pueden tomar nuevas medidas que afecten a los empleados públicos, aunque ve menos probable que se toque de nuevo la prestación por desempleo.

Según Pascual, los Presupuestos nacen siendo «poco creí­bles» porque parten de unas previsiones de ingresos muy optimistas y porque van a depender mucho del eventual rescate que pida la economí­a española, que puede suponer nuevos ajustes.

Estos ajustes, que llegarí­an cuando ya se hubiera aprobado el Presupuesto en Consejo de Ministros, pueden incorporarse a la Ley a su paso por el Congreso y por el Senado, donde las cuentas se reajustarán mucho por las caracterí­sticas especí­ficas de este ejercicio.

En materia de ingresos, el profesor de Esade no espera grandes cambios tributarios, salvo los ya anunciados por Rajoy y alguna novedad sobre las transacciones económicas, puesto que hay consenso total en Europa sobre esta materia. Sí­ cree que más adelante el Gobierno puede optar por gravar más a las rentas más elevadas.

En cualquier caso, Pascual recuerda que las cuentas se negociarán en el contexto «más inestable» de los últimos 30 años y estarán influidas notablemente por la financiación autonómica, que «enturbiará mucho» el debate.

Por su parte, la experta de IG-Markets Soledad Pellón asegura que sin tocar las pensiones y las prestaciones por desempleo «será muy complicado» cumplir los objetivos pactados, así­ que cree que «tarde o temprano» se acabarán reduciendo estas partidas.

El Gobierno ya está teniendo problemas para que el déficit del Estado de este año se ajuste al objetivo, porque está haciendo todo el ajuste por la ví­a de los ingresos, algo muy inseguro en tiempos de crisis.

A su parecer, subir la carga fiscal puede elevar la recaudación, pero no lo suficiente para cumplir los objetivos, por lo que la única manera de hacerlo es tocando las partidas más importantes del gasto, como las pensiones o las prestaciones por desempleo.

Finalmente, el secretario general de los Técnicos de Hacienda (Gestha), José Marí­a Mollinedo, cifra en unos 40.000 millones el recorte presupuestario para 2013, que se repartirán a partes iguales en gastos e ingresos.

En materia de ingresos, Mollinedo cree que, además de las medidas que ya ha anunciado el presidente, se incluirá la recuperación del Impuesto sobre el Patrimonio, aunque el Gobierno no sea partidario de tomar una medida de este tipo. «También era contrario a subir el IVA», recuerda.

Por el lado de los gastos, el secretario general de Gestha afirma que no queda mucho margen, aunque se puede avanzar en la reducción de empresas públicas. Mollinedo no cree que el Ejecutivo vuelva a tocar el sueldo de los funcionarios ni las pensiones, dado el grado de movilización que hay en estos momentos en la calle, aunque considera que pueden ser recursos de última hora si no se cumplen las previsiones.