El dolor crónico se hace…

El dolor crónico puede dejar de ser invisible, Por vez primera se ha encontrado la evidencia de la existencia de neuroinflamación en regiones clave del cerebro de los pacientes con dolor crónico. Lo ha visto un equipo del Massachusetts General Hospital (MGH) gracias al empleo de escáneres PET/RM integrados y lo publican en la revista «Brain». Y, como subrayan los autores del trabajo, el hecho de mostrar que los niveles de una proteí­na relacionada con la inflamación se encuentran elevados en estas regiones que se sabe están involucradas en la transmisión del dolor abre el camino para la exploración de posibles nuevas estrategias de tratamiento, pero también puede poner fin a una de las limitaciones más frustrantes en el estudio y tratamiento del dolor crónico: la falta de medir de forma objetiva la presencia o la intensidad del dolor. «El hecho de identificar niveles elevados de esta proteí­na en regiones como el tálamo, la puerta de entrada sensorial del cerebro para el dolor y otros estí­mulos, es muy importante ”“enfatiza Marco Loggia-, ya que sabemos que esta proteí­na esté muy expresada en la microglia y los astrocitos, las células inmunes del sistema nervioso central, cuando se activan en respuesta a algún evento patológico». Según Loggia, al demostrar que hay activación en la glí­a causada por el dolor crónico se podrí­an emplear estas células como diana terapéutica para el tratamiento del dolor. Además, añade, «la consistencia con la que hemos encontrado activación glial en los pacientes con dolor crónico sugiere que nuestros resultados pueden suponer un paso importante hacia el desarrollo de biomarcadores para las enfermedades que causan dolor».