El deterioro cognitivo afecta a…

El deterioro cognitivo puede afectar a la capacidad de conversación de las personas con Parkinson más que los problemas fí­sicos para hablar, según revela un estudio de la Universidad de East Anglia (UEA) y la Universidad de Aberdeen, ambas en Reino Unido.

Este trabajo se centró en evaluar el grado en que la capacidad del paciente para pensar rápidamente forma una barrera para la comunicación frente a los problemas fí­sicos del habla. El equipo de investigación encontró que los problemas del habla fí­sicos son a menudo menos un problema para los pacientes que la capacidad cognitiva para mantener una conversación. La enfermedad de Parkinson es una patologí­a neurodegenerativa común que afecta a aproximadamente el 1,5 por ciento de las personas mayores de 65 años en Europa. El trastorno se caracteriza inicialmente en gran medida en términos de funciones motoras, sin embargo, investigaciones recientes han puesto de manifiesto una amplia gama de sí­ntomas no motores incluyendo el deterioro cognitivo en más de una cuarta parte de los pacientes. Esta nueva investigación se llevó a cabo en la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de East Anglia y fue dirigida por el doctor Maxwell Barnish, que ahora trabaja en la Universidad de Aberdeen. Barnish explica: «Alrededor del 70 por ciento de las personas con Parkinson tiene problemas con el habla y la comunicación, lo que realmente pueden afectar a su calidad de vida». «Los investigadores y los médicos se centraron en el pasado en los problemas fí­sicos que los pacientes tienen con su discurso, pero los propios pacientes dicen que los problemas son más complejos y tienen más que ver con el deterioro cognitivo. Por ejemplo, no ser capaces de pensar con la suficiente rapidez para mantener conversaciones o no conseguir encontrar las palabras adecuadas», subraya Barnish. Dicen que esto genera el mayor impacto en su capacidad para comunicarse en la vida cotidiana. «Querí­amos dar prioridad a los problemas de verdad que experimentan los pacientes y averiguar si se trata de claridad de la voz o temas más cognitivos, que tienen mayor impacto en la comunicación diaria», relata este investigador.