El 14% de los españoles…

El 14% de los ciudadanos españoles sufre algún tipo de dolor crónico, un porcentaje bajo si se tiene en cuenta que en el conjunto de Europa la tasa de personas que padecen este dolor es del 20%, según ha asegurado el director de la ‘Cátedra Extraordinaria del Dolor’, Clemente Muriel Villaroria.

“Aunque el volumen de personas que sufren dolor sea menor, los costes sociales siguen siendo altos y el impacto socioeconómico es mayor que el de otras enfermedades. Y es que, las personas con dolor crónico tienen una afectación multidimensional de la calidad de vida, que supera a otras enfermedades médicas crónicas al provocar limitaciones fí­sicas y psicosociales”, ha explicado el experto. De hecho, tal y como ha comentado durante la XIII Reunión Multidisciplinar de Expertos organizada por la Cátedra Extraordinaria del Dolor de la Universidad de Salamanca y la Fundación Grí¼nenthal, se ha demostrado que las probabilidades de abandonar un puesto de trabajo a causa de una enfermedad son siete veces mayor entre los individuos con problemas de dolor crónico que entre los que no.

Asimismo, según los expertos, para realizar una correcta y completa evaluación de los costes que supone una enfermedad como esta es necesario hacer dos tipos de evaluación. Por un lado, ha explicado, serí­a pertinente realizar un cálculo detallado de los costes directos que supone la atención sanitaria de la población con dolor crónico o con riesgo a padecerlo, como son los gastos derivados de la prevención, diagnóstico y tratamiento.

Por otro lado, a su juicio, hay que estudiar y evaluar los costes indirectos que se desprenden entre los que se incluyen la discapacidad que produce la enfermedad y sus consecuencias por la disminución de productividad, así­ como las compensaciones económicas por cargas laborales, indemnizaciones, pensiones o bajas transitorias además de los costes administrativos de gestión de la enfermedad.

Por último, durante la reunión, los expertos han analizado la cronificación del paciente oncológico. En este sentido, el jefe de Servicio de Oncologí­a del Hospital Clí­nica Benidorm, Cervera Grau, ha resaltado la importancia del rol del terapeuta y ha avisado de que la cronificación del dolor es la expresión del “fracaso” de una terapia antiálgica correcta o el fracaso de la terapia incorrecta.