Diseñan una prueba que identifica…

En la imagen, un equipo de cirujanos en el transcurso de un trasplante.Un equipo de cientí­ficos ha desarrollado una técnica que analiza un conjunto de 17 genes de muestras de sangre periférica de los pacientes, capaces de determinar cuáles están en riesgo de rechazo agudo de trasplante de riñón.

Los autores utilizaron 558 muestras de sangre periférica de 438 pacientes adultos y pediátricos con trasplante renal de ocho centros en Estados Unidos, México y España inscritos entre 2005 y 2012 para desarrollar una prueba de reacción cuantitativa en tiempo real de la cadena de la polimerasa (PCR).

El estudio se ha realizado con muestras de 438 pacientes de centros de EE UU, México y EspañaSilke Roedder, Tara Sigdel, la autora principal Minnie Sarwal, del Departamento de Cirugí­a de la Universidad de California en San Francisco, San Francisco, California, Estados Unidos; el primer autor Nathan Salomonis, de la Universidad de Cincinnati, también en Estados Unidos, y sus colegas desarrollaron la prueba en 143 muestras de adultos con y sin rechazo agudo determinado por biopsia renal y luego ultimaron y validaron el test en tres cohortes de pacientes.

El estudio Evaluación del Rechazo Agudo en el Transplante Renal, que se publica esta semana en ‘Plos Medicine, deja patente la capacidad de la prueba para identificar el rechazo agudo en la cohorte de validación final se midió usando el método estadí­stico de área bajo la curva. Los autores concluyen que kSORT es un «simple análisis de sangre, robusto y clí­nicamente aplicable».

El rechazo agudo después del trasplante renal se produce en aproximadamente entre un 15 y un 20 por ciento de los pacientes a pesar de la terapia inmunosupresora. El rechazo del órgano implantado va generalmente precedido por un aumento de la creatinina en el suero del paciente (un marcador de la función renal) y, a continuación, se suele realizar una biopsia renal para confirmar si se está produciendo el rechazo.

Sin embargo, la detección de creatinina elevada no es lo suficientemente sensible como para identificar de forma temprana el rechazo o lo suficientemente especí­fico para evitar algunas biopsias renales innecesarios, por lo que se necesita un medio no invasivo para identificar el rechazo agudo.