Descrito un nuevo modelo que…

Una investigación de la Fundación CIEN, desarrollada junto con el Premio Nobel de Fisiologí­a o Medicina Edvard I. Moser, describe un modelo de distribución funcional del hipocampo que refleja que se dedica a un solo tipo general de memoria. Hasta ahora la opinión dominante era que el hipocampo dorsal (o posterior) estaba implicado en la memoria y la capacidad espacial y la ventral (o anterior) participaba en comportamientos relacionados con la ansiedad. El hipocampo es una estructura alargada situada en el lóbulo temporal del cerebro, que está involucrada directamente en la memoria episódica y la navegación espacial. En humanos, se organiza a lo largo de un eje anterior-posterior (con diferentes conectividades), que durante muchos años se creí­a que respondí­a a distintas funcionalidades a lo largo del mismo. Tradicionalmente, se ha defendido que la región posterior es la implicada en la memoria y la navegación espacial y la anterior la que interviene en los comportamientos relacionados con la ansiedad.

Un reciente trabajo liderado por Bryan Strange, director del departamento de Neuroimagen de la Fundación Centro de Investigación en Enfermedades Neurológicas (Fundación Cien) y director del Laboratorio de Neurociencia Clí­nica del Centro de Tecnologí­a Biomédica de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), propone, frente a esta idea tradicional, un modelo unitario en el que todo el hipocampo se dedica a un solo tipo general de memoria.

Desarrollado junto con el reciente Premio Nobel de Fisiologí­a o Medicina Edvard I. Moser, el artí­culo propone la hipótesis, de que el hipocampo se organiza en gradientes en los que existen múltiples dominios funcionales.
El nuevo modelo (“Organización funcional del eje longitudinal del hipocampo”) se basa en el estudio intensivo de pacientes y modelos animales con daño en el hipocampo, que presentaban alteraciones en la memoria declarativa (que comprende tanto la memoria episódica como la semántica).

Este análisis se relaciona además con recientes estudios genéticos, anatómicos y electro fisiológicos, y el estudio de la función espacial del hipocampo, basada principalmente en la demostración de la existencia de células espaciales del hipocampo y corteza entorrinal de los galardonados con el Premio Nobel de Fisiologí­a o Medicina Edvard I. Moser, May-Britt Moser y John O’Keefe.

Los investigadores tomaron en cuenta, en primer lugar, los hallazgos anatómicos realizados en ratas, que sugerí­an que existen múltiples gradientes funcionales en el eje longitudinal del hipocampo. Tras ello, se revisaron los resultados (en ratones) que indican que los dominios genéticos discretos se superponen a esta organización graduada.

Por último, se analizó (en base a estudios en animales y humanos) como estos patrones anatómicos y genéticos pueden derivar en patrones de especialización funcional del eje del hipocampo, principalmente en términos de procesamiento espacial, respuestas emocionales, acción y la memoria episódica. Así­, el estudio analiza los gradientes en la conectividad cortical y subcortical del hipocampo, la expresión genética y la organización funcional a lo largo de todo el eje hipocampal, y al proponer este nuevo modelo de organización funcional del hipocampo abre la ví­a al establecimiento de predicciones especí­ficas sobre las manifestaciones clí­nicas de lesiones o alteraciones del mismo. Suponiendo que los subdominios genéticos encontrados en la investigación en ratones se encuentren en el hipocampo humano, el reto de futuro para la investigación clí­nica será determinar si estos subdominios pueden caracterizarse de forma no invasiva con las técnicas de neuroimagen actuales, o si su composición genética puede estar relacionada con patologí­as especí­ficas.

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