Denuncian que la inclusión laboral…

En la imagen, una trabajadora usuaria de silla de ruedas en su puesto de trabajo.Las personas con discapacidad sufren un paro del 33% y su tasa de empleo no alcanza el 25%, cobran un 20% menos y el número de contratados con estudios universitarios no alcanza el 6%. Éstos son solo algunos datos que reflejan que, a pesar de las regulaciones, la inclusión laboral de las personas trabajadoras con discapacidad sigue sin lograrse, por lo que es necesario abordar polí­ticas más efectivas.

El sindicato UGT defiende la mejora de las condiciones de contratación y laborales de estas trabajadoras y trabajadores, a fin de garantizar la igualdad de trato, de oportunidades y no discriminación y exige que se cumpla la cuota de reserva del 2% en empresas de más de 50 personas en plantilla. La verdadera integración pasa por actuar en distintos ámbitos: educación, formación, empleo (en igualdad de condiciones laborales y salariales) cultura y transporte.

Los datos de empleo de las personas con discapacidad nos desvelan una realidad alarmante. La tasa de paro se sitúa en torno al 33% y su tasa de empleo no alcanza el 25%, según el último informe del Servicio Público de Empleo de este año y cuyos datos corresponden a 2013. A esto se une el alto porcentaje de inactividad, un 63,36% (lo que supone un 23,01% por debajo de la población sin discapacidad). Por otro lado, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadí­stica de 2012, se observa un incremento de la tasa de paro, del 6,2%, en un año.

Los contratos celebrados con estas trabajadoras y trabajadores representan cerca del 1% de toda la contratación registrada, Respecto al tipo de contratación los más numerosos son los eventuales por circunstancias de la producción, seguidos de los de obra o servicio. Los indefinidos tan sólo alcanzaron un 8,9% del total de los contratos realizados. Respecto al sector que ocupan las personas trabajadoras con discapacidad corresponden al sector servicios (más del 82%).

Pero la baja calidad en la contratación de las personas trabajadoras con discapacidad no sólo se refleja en el tipo de contrato sino también en las condiciones en que se desarrolla su tarea y, con los datos publicados por el Observatorio de las Ocupaciones, podemos concluir que estas personas suelen ocupar los puestos de más baja cualificación, siendo su salario un 20% menos que el resto de la población trabajadora.

Por último, a estos datos estadí­sticos relativos al empleo, les debemos añadir la mí­nima participación en el ámbito educativo de las personas con discapacidad, sobre todo, en estudios postobligatorios y superiores (se estima que las personas con discapacidad contratadas con estudios universitarios no alcanzan un 6%).