Crean un test genético para…

La empresa Genómic Genétics International (GGI) ha desarrollado un test genético, denominado Fibromialgien, que permite diagnosticar la fibromialgia y valorar la situación objetiva de cada paciente. Precisamente, hoy, 12 de mayo, se conmemora el Dí­a Mundial de la Fibromialgia.

El director de GGI, el doctor José Ignacio Lao, ha presentado el test que sirve de herramienta de ayuda dentro del proceso de diagnóstico de la fibromialgia, para prevenir el desarrollo de complicaciones que agraven el curso de la enfermedad. Según Lao, la fibromialgia es un ejemplo de enfermedad humana que puede identificarse dentro de las llamadas intolerancias ambientales idiopáticas (Idiopathic Environment-Associated Diseases). La razón está en que las personas que la padecen muestran un grado de vulnerabilidad frente a tóxicos y agentes ambientales en general (incluyendo algunos componentes de la dieta) que resulta muy superior al del resto de la población, ha señalado Lao.

«La respuesta exagerada de su organismo a los estí­mulos externos es de tal magnitud que muestran una hipersensibilidad muy acusada frente al dolor, lo que resalta como caracterí­stica principal para suponer su diagnóstico», según el director de la empresa. Pero estas peculiaridades o particularidades que comparten los enfermos de fibromialgia van más allá y afecta también a la capacidad para mantener el equilibrio quí­mico cerebral. En los enfermos con FM hay tendencia a la falta o déficit de neurotransmisores (las sustancias quí­micas cerebrales responsables de la transmisión nerviosa), de ahí­ que dentro de la enfermedad haya una tendencia a la pérdida de memoria (deterioro cognitivo precoz), a la depresión y a los trastornos del sueño (por falta de la serotonina). Otra caracterí­stica que complica más el manejo de estos pacientes es la gran variabilidad de respuesta frente a los tratamientos. Unos casos responden peor que otros, e incluso muestran un empeoramiento de algunos de los sí­ntomas, frente a un mismo medicamento o incluso frente a los suplementos nutricionales que se utilizan alternativamente al tratamiento farmacológico.

Por toda esta heterogeneidad, los médicos no pueden llegar a un tratamiento universal. «Por eso debemos conocer estas peculiaridades (idiosincrasia metabólica) y adaptar nuestras estrategias de tratamiento a las mismas», ha dicho Lao. «La única ví­a que nos permite conocer estas caracterí­sticas es el análisis genético, pues las diferentes combinaciones de versiones de genes (polimorfismos genéticos) presentes en cada individuo para cada una de estas ví­as son las que determinan la variabilidad observada tanto en la presentación y evolución clí­nica, como en la respuesta al tratamiento», ha añadido. El test desarrollado por GGI se puede aplicar tanto a la fibromialgia como al resto de intolerancias ambientales idiopáticas (fatiga crónica, sensibilidad quí­mica múltiple), y, según Lao, consigue realizar el análisis de diversas combinaciones genéticas, dentro de cada una de las ví­as moleculares que pueden estar relacionadas con el origen de estos problemas de salud.