Conceptos relacionados con la motricidad

En ocasiones, nos encontramos con conceptos relacionados con la motricidad, por ejemplo, en las evaluaciones de nuestros hijos e hijas, pero ¿qué significan exactamente?. Por ser demasiado técnicos pueden provocar confusión y no ofrecer una información clara. En las siguientes líneas, se pretenden aclarar algunos de ellos de uso común.
– Esquema corporal:  conocimiento global y segmentado del cuerpo. Es el punto de partida para el desarrollo de las demás capacidades. Ayuda a potenciar el desarrollo cognitivo, emocional, lenguaje y área afectivo-social.  Su importancia viene dada por la relación que tiene con la percepción y el control del propio cuerpo, el dominio postural y la capacidad para iniciar e inhibir movimientos de forma voluntaria. Conocemos a partir de la interacción del «yo» con el mundo que nos rodea. Es por eso que en los primeros años de escolarización se hace tanto hincapié en que el alumnado consiga una buena representación de su esquema corporal.  No obstante, el conocimiento del esquema corporal no comienza con la Educación Infantil, si no que parte desde el nacimiento.
– Lateralidad:  es un concepto muy utilizado en educación en relación a la psicomotricidad. Indica la predominancia de un hemisferio cerebral sobre otro. Esto se traduce en el uso más frecuente y efectivo de una mitad del cuerpo frente a la otra.  La dividimos en diferentes etapas y suele afianzarse alrededor de los seis años. Cabe señalar que la lateralización no solo afecta a lo motórico, también podemos hablar de la lateralidad en la vista u oídos. Las anomalías en la lateralidad provocan dificultades en la adquisición de conceptos espaciales y temporales.
– Coordinación óculo-manual: la coordinación, en general, es el manejo del cuerpo y el control del espacio en el que se desplaza. Cuando hablamos de coordinación óculo-manual (ojo-mano) se trata de una ejecución conjunta del estimulo visual (el objeto que vemos) y la respuesta motriz (el movimiento que hacemos).  Algunas tareas propias de esta coordinación son la escritura, puntería, botar una pelota o copia de dibujos. Debemos tener en cuenta que cuando el niño o niña tiene una alteración en esta coordinación presenta una escritura ininteligible y puede sentir inseguridad o inferioridad en aspectos escolares como la escritura o juegos que precisan de precisión y rapidez.
– Sensibilidad propioceptiva: la propiocepción es la capacidad que permite reconocer la ubicación corporal en el espacio, da información sobre posición del cuerpo, la elasticidad, la tensión y los movimientos de las articulaciones.
– Inmadurez psicomotriz: desarrollo lento en todo el área psicomotriz en los niños de entre tres y seis años, pudiendo ir acompañado de leves alteraciones neurológicas. Ante los primeros signos de alarma se recomienda atender lo más rápido posible.