AnestesistasLos médicos especialistas en Anestesia y Reanimación desempeñan un trabajo vital y transversal en la práctica hospitalaria y quirúrgica diaria. Sin ellos, no sería posible realizar la mayoría de las cirugías programadas en los hospitales españoles ni tampoco las operaciones con carácter urgente a las que se deben someter los pacientes que ingresan con un cuadro clínico médico que hace necesaria una intervención apremiante e inaplazable en el tiempo.

¿Pero solamente se les debe atribuir responsabilidades y funciones dentro del quirófano? La respuesta es, según la mayoría de los asistentes y participantes en el foro ‘La responsabilidad del anestesista’ celebrado recientemente en La Paz, claramente negativa. Sus funciones van mucho más allá que la de proporcionar analgesia y hacer al paciente insensible al dolor ante una intervención quirúrgica o una exploración diagnóstica invasiva.

En palabras de Juan Antonio García, presidente de la Sociedad de Medicina del Dolor de Madrid y jefe de Anestesiología, Reanimación y Clínica del Dolor del Hospital Universitario infanta Cristina y profesor de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), “fuera del quirófano el anestesista debe dar soporte y trabajar de forma coordinada con muchos otros especialistas, como cardiólogos, neurólogos o radiólogos, dado que todos ellos necesitan quitar el dolor al paciente para los procedimientos intervencionistas”.

Del mismo modo, según el Dr. Francisco López Timoneda, académico de la Real Academia Nacional de Medicina y Catedrático de Anestesiología, Reanimación y Clínica del Dolor de la UCM, los “anestesistas no solamente hacen al paciente insensible al dolor, sino que lo protegen antes, durante y después del procedimiento quirúrgico o de actos de exploración diagnóstica, pero también controlan la terapia intensiva que se les aplica en estados críticos”.

Se trata, pues, en palabras del Dr. Timoneda, de “un profesional transversal que tiene que trabajar codo con codo con otros especialistas y cirujanos”. Durante el Foro celebrado en el Hospital La Paz de Madrid se analizaron distintas sentencias en casos de negligencia médica relacionados con las labores de los anestesistas, como la falta de atención a pacientes tras ser sometidos a una anestesia general y la falta de tratamiento de sus complicaciones, así como otros fallos judiciales sobre complicaciones no tratadas adecuadamente en casos de sedaciones intrahospitalarias.

SEDACIONES SIN SUPERVISIÓN

Llegados a este punto, se analizó por parte de abogados como Emilio Lizárraga, exasesor jurídico del Ilustre Colegio de Médicos de Madrid (ICOMEM) o de Antonio Navarro, abogado de la Asociación El Defensor del Paciente, la problemática existente en la actualidad en los hospitales españoles por la falta de anestesistas.

Esto está provocando que, en algunos hospitales, se estén realizando sedaciones para realizar exploraciones de Colon (Colonoscopias) sin la supervisión directa de anestesistas (que solamente están trabajando en quirófanos). Lo que supone riesgos para el paciente. También la falta de supervisión de los profesionales de Anestesia y Reanimación en procedimientos de Medicina Estética es otro tema de debate, especialmente en la práctica de la medina privada.

ANESTÉSICOS DE NUEVA GENERACIÓN

El Dr. Francisco López Timoneda, asimismo, hizo hincapié en la necesidad de que los profesionales de la Anestesia y la Reanimación estén constantemente formados y se reciclen, puesto que no es de recibo de hoy que un profesional anestesie con productos de los años 60 o 70 cuando hay fármacos anestésicos de nueva generación con menos efectos secundarios para el paciente. Hoy en día no se puede permitir una sedación con éter, por ejemplo, sostuvo Timoneda.

También tanto el Dr. Timoneda como el Dr. García reiteraron que, hoy en día, no se puede realizar una sedación sin las condiciones adecuadas de soporte y monitorización de constantes vitales, con el fin de poder hacer frente de la mejor forma posible ante cualquier eventualidad o riesgo que pueda producirse. Por otro lado, también estuvo sobre la mesa la necesidad del consentimiento informado del paciente ante cualquier acto quirúrgico, advirtiendo de los riesgos de la anestesia, unos riesgos que, en palabras del letrado Antonio Navarro, “deben estar especificados y deben ser personalizados a cada paciente, en función de su edad, enfermedades o situación psicosocial”.

Asimismo, el Dr. García también reiteró que es frecuente que “el paciente elija al cirujano que le operará, pero no a su anestesista” y que es habitual que “el anestesista que le ve en consulta antes de la intervención no sea el mismo que el que lo sedará y le administrará la anestesia en quirófano”, un aspecto que debería ser reconsiderado, aunque implique mayores costes.

NEGLIGENCIAS E INDEMNIZACIONES

Por último, se expusieron distintos casos de indemnizaciones en casos de negligencias, como el de un paciente joven de 23 años que fue indemnizado con 60.000 euros y con 1 millón de euros tras sufrir un choque cardiogénico tras recibir una anestesia intradural, o el de otro paciente que sufrió una hemiparesia y paraplejia tras ser anestesiado y que fue indemnizado con 5 millones de euros por lucro cesante y 76 millones de euros por daños.

Ratio: 5 / 5

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